BALONCESTO / LEB Oro
Un aplauso merecido
El San Pablo Inmobiliaria cierra la Liga Regular en una brillante tercera posición y se estrenará en un play off con el Ourense como rival
Roger Fornas postea ante Thomas y Pérez, ayer.-ISRAEL L. MURILLO
SAN PABLO INMOBILIARIA 73
CÁCERES 57
San Pablo Inmobiliaria: Peciukevicius (8), Maresch (16), Martínez (-), Vega (11), Poscic (7) -quinteto inicial- Huertas (11), Vilanova (2), Sinica (2), Toncinic (6), Fornas (8), Behrens (2).
Cáceres: Marco (5), Frutos (5), Jakstas (13), Serrano (2), Parejo (2) -quinteto inicial- Thomas (17), Pérez (8), Rigo (3), Corrales (-), Toledo (2).
Árbitros: Terreros y Torres.
Eliminados: No hubo.
Parciales: 21-19; 35-35 (descanso); 50-37 y 73-57 (final).BURGOS
Bien merece el San Pablo Inmobiliaria el justo reconocimiento a la labor desarrollada en una temporada en la que no estaba invitado y en la que irrumpió de forma inesperada para convertirse en protagonista principal. El proyecto burgalés acepta de buen grado todas las etiquetas porque, entre otras cosas, se las ha ganado en la pista. Las buenas y también las menos buenas.
Con sus cosas, sus irregularidades y sus tropiezos evitables, el conjunto burgalés cerró ayer la fase regular como tercer clasificado y debutará en un play off frente al Ourense.
El combinado de Epi quería el premio grande y lo consiguió después de descoser al Cáceres en un segundo tiempo difícil de catalogar. Tras un buen arranque, los de Bohígas se vinieron abajo y tocaron fondo al anotar 2 puntos en 13 minutos. El San Pablo Inmobiliaria solo tuvo que navegar a favor de corriente para llegar en buenas condiciones al próximo reto, la fase final.
Salió mandón Cáceres en un arranque en el que los extremeños aprovecharon los pequeños desajustes defensivos locales. Los visitantes hicieron daño en cada corte en la zona para lanzar en posiciones cómodas cercanas al aro y cogieron impulso con un par de aciertos añadidos desde el triple para disfrutar de las primeras ventajas de la noche.
Los burgaleses mantuvieron la calma con el 2-7 porque las cosas comenzaron a funcionar en ataque. A pesar de que Edu Martínez se mostró desacertado en el lanzamiento exterior, Peciukevicius dirigió con criterio a un equipo liderado por un imperial Anton Maresch. Cuando el austriaco muestra su mejor versión es imparable y solo su irregularidad le impide ser una de las grandes figuras de la categoría.
El San Pablo Inmobiliaria cerró el rebote y se dejó llevar por la inspiración del escolta para ganar ritmo y disfrutar de sus mejores minutos. Ni siquiera la carga de personales de Poscic y Vega frenó a un equipo que aprovechó la inercia para hacerse con la iniciativa en el juego y en el marcador. Maresch se fue hasta los 12 puntos para cerrar un primer cuarto positivo, a pesar de todo.
Los locales habían tomado altura y parecían encarrilar la situación en el arranque del segundo acto. El buen tono defensivo y el ritmo adquirido en ataque permitieron a los azules disfrutar de un buen colchón (26-19).
Bohígas tuvo que frenar la sangría y el tiempo muerto del entrenador extremeño precipitó el cambio de escenario. Poco a poco, los burgaleses se atascaron y, de forma paralela, el Cáceres encontró un buen flujo anotador para recuperar el dominio.
Dos triples de Pérez culminaron un parcial de 0-10 que obligaron a Epi a encender la luz de alerta. Todo el trabajo se había desmoronado en una fase del choque en la que el San Pablo Inmobiliaria sumó tres puntos en seis minutos. Los locales contuvieron a Jakstas y a Serrano, pero no fue suficiente para llegar al descanso con ventaja.
Tenía tarea por delante el combinado burgalés, obligado a ganar contundencia y continuidad en defensa y a recuperar fluidez en labores ofensivas. Acciones individuales o palmeos como el de Behrens (en su primera canasta en Burgos) socorrieron a los de Epi, pero hacía falta algo más para sacar de rueda al Cáceres.
Los azules no perdieron el tiempo y se pusieron manos a la obra, aunque tuvieron la opción de liquidar el partido en el tercer cuarto y dieron un poco de vida a los extremeños. La defensa funcionó, fue intensa y controló el rebote. Cáceres chocó una y otra vez con el entramado azul y tampoco tuvo respuesta en los lanzamientos liberados. Los verdinegros perdieron el norte y sumaron solo dos puntos en el periodo, pero los de Epi no acabaron de sentirse del todo cómodos en aro contrario.
Maresch se puso de nuevo al mando de las operaciones. Anotó y repartió juego en un San Pablo Inmobiliaria asentado mientras las cosas salieran bien en retaguardia. Hasta ese momento no fue un buen día desde el arco, así que los burgaleses lo buscaron por dentro. Se echó en falta algo más de velocidad en la transición y de continuidad en las acciones, aunque fue suficiente para dejar la victoria encarrilada con el 50-37.
Javi Vega ganó protagonismo en la segunda parte y el equipo lo agradeció. Esta vez no hubo margen para los sustos y, con el Cáceres desconectado, el San Pablo Inmobiliaria puso el lazo al éxito con dos triples consecutivos que fijaban el 56-37. El partido estaba cerrado con más de ocho minutos por delante y solo quedaba disfrutar de la última tregua antes de la fase final. Los pupilos de Epi alcanzaron una máxima renta de 24 puntos (66-42) y fue entonces cuando bajaron el pistón. Quizá demasiado, pero el trabajo estaba completado.