FUTBOL Segunda División B
La Arandina frena su caída
El conjunto ribereño empató ante el Cacereño, uno de sus rivales directos, y mantiene la distancia con respecto a la zona de descenso (6) y el puesto de play-out (4)
La Arandina CF volvió a puntuar después de seis derrotas consecutivas.-ALBERTO CALVO
Árbitro: Caucelo Sace (colegio andaluz). Mostró tarjeta amarilla a los locales Mansilla, Leo, Palero, así como a los visitantes Carlos, Pajarero, Adeva y Gonzalo.Expulsó con roja directa a los locales Mejías (min. 68) e Ismael (min. 79) y con doble amarilla al visitante Mauri (min. 77).
Cacereño (0): Montiel; Palero (Amaro, min. 83), Mejías, Mansilla, Toni Sánchez; Ismael, Cuerva; Pablo Gállego, Leo, Valverde; Aarón (Zubi, min. 59).
Arandina CF (0): Eladio; Borja Plaza (Nico, min. 89), Pajarero, Sergio, Mauri; Seoane, Pablo; Javilillo, Adri, Carlos (Gonzalo, min. 71); Adeva (Ochoa, min. 94).Importante punto el conseguido por la Arandina en Cáceres tras empatar a cero ante un rival directo en la lucha por la salvación, que además sirve para romper una racha de seis derrotas consecutivas y deja al Cacereño a la misma distancia a falta de una jornada menos para la conclusión de la temporada.
La Arandina tiene ahora 6 puntos de ventaja con la zona de descenso y 4 con el play-out cuando quedan 3 encuentros por disputar.
El Cacereño salió al campo con más tensión dada la importancia de los puntos. Sin embargo, fue el visitante Pablo el que avisó en primer lugar en el minuto 2 con un remate de cabeza tras una falta desde la frontal del área. Su testarazo salió cerca del poste izquierdo de la portería de Montiel. Los de Ángel Marcos llevaban la iniciativa, pero la zona de construcción estaba deforestada, sin encontrar a ninguno de los tres puntas con los que salió el equipo verde. La Arandina dejaba el protagonismo a los locales esperando algún error.
El primer cuarto de hora mostró dos equipos llenos de imprecisiones y el balón sufrió continuos cambios de posesión. En el 21 Palero la puso sobre Leo Ramírez en el punto de penalti, y cuando este se disponía a rematar de cabeza Pajarero despejó a saque de esquina.
El equipo ribereño sabía cómo frenar a su adversario, que abusaba de balones largos. Pasada la media hora, el Cacereño firmó su mejor oportunidad con un disparo de Aarón desde la frontal que salió lamiendo la base del poste. Dos minutos después, Gallego se coló por banda derecha en diagonal dentro del área, la puso sobre Aarón, pero éste no acertó a rematar.
También avisó la Arandina en el 38 con un disparo de Fran Adeva desde el balcón del área que botó peligrosamente delante de Montiel, pero este detuvo el lanzamiento en dos tiempos.
Un minuto después llegaría la mejor oportunidad de toda la primera mitad cuando Carlos sorteó contrarios desde el centro del campo. Con una cabalgada se plantó solo ante Montiel, pero falló a la hora de definir. Con el empate a cero se llegaba al final de los primeros 45 minutos dejando todo pendiente para la segunda mitad.
En la segunda mitad el Cacereño salió sin disimulo a por la victoria, mientras que el conjunto de Javier Bermúdez contemporizó y administró el empate. En el 52 avisó Leo Ramírez con un tímido disparo. Todo el dominio era ya de el equipo de Ángel Marcos, mientras que la Arandina no perdía los papeles y estaba muy bien colocada atrás.
En el 58 Pablo Gállego desperdició un balón a bocajarro dentro del área. Su disparo a quemarropa se encontró con una respuesta expléndida Eladio. Poco después, a punto estuvo de sorprender Cuerva con un disparo desde unos 30 metros.
Con el paso de los minutos el partido se volvió bronco y el Cacereño se quedó con uno menos por la expulsión de Mejías. El lío fue monumental. A pesar de quedarse con uno menos el equipo verde era el que seguía apretando mientras que la Arandina se ajustaba a su papel.
Pero la balanza se igualó en el 77 cuando Mauri vio la segunda amarilla . La tensión se palpaba y el Cacereño volvió a perder otro efectivo en el minuto 79.
El final fue agónico para los locales, que a pesar de jugar con nueve efectivos sobre el campo quemaron sus naves y lanzaron a todos los jugadores hacia arriba. Pero la única jugada de peligro llegaría a balón parado a falta de dos para el final.Sin embargo, Eladio volvió a estar en su sitio para certificar el empate del cuadro ribereño.