BALONCESTO ADAPTADO

Listo para el desafío

El Servigest ultima los detalles de la final a cuatro por el ascenso que se celebrará este fin de semana / Libre de presión, el conjunto local asume su condición de favorito

Manu Somavilla protege el balón rodeado de contrarios.-ISRAEL L. MURILLO

Burgos

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El Servigest expondrá todo el esfuerzo de una temporada en los tres partidos a salvar en la final a cuatro por el ascenso que comienza mañana en Zaragoza. El conjunto burgalés quiere recuperar su derecho deportivo de jugar en la elite del baloncesto adaptado nacional y deposita todas sus esperanzas en un torneo en el que parte como uno de los grandes favoritos.

«Llevamos todo un año preparándonos para esto», reconoce el técnico burgalés, Rodrigo Escudero. «El objetivo principal era llegar a la eliminatoria previa, pero queríamos estar en la final a cuatro», añade mostrando su lado más ambicioso. «Llegamos bien y con opciones de ganar, incluso, los tres partidos», asegura.

De nuevo, el Zuzenak de Vitoria se perfila como el «rival más fuerte» de la competición, pero los castellanos ya derrotaron a los alaveses en Liga Regular. El Grupo Norte «ha vuelto a demostrar que es el más fuerte» de la Primera División y ahora a los burgaleses les toca refrendar en la pista las buenas sensaciones acumuladas.

«Cuando empieza la temporada te llega información del potencial de resto de equipos, pero la competición te pone en tu sitio», explica Escudero, quien da valor al rendimiento y a la regularidad mostrada a lo largo de la campaña.

Pase lo que pase en Zaragoza, el Servigest dará por buena una temporada en la que partía con el doble objetivo de competir y de moldear a jugadores con progresión. «Intentamos trabajar con la gente joven, pero las circunstancias han hecho que esa labor haya sido intermitente», reconoce Escudero. «Ojalá tuviéramos 10 jugadores de futuro, pero en este deporte no hay mucha gente de la que tirar y hay echar el resto con lo que tienes. Me hubiese gustado hacer más cosas este año, pero estoy contento», señala.

Llegados a este punto, el Servigest quiere acabar el curso con un buen sabor de boca y lograr una de las dos plazas de ascenso en juego. Los burgaleses están obligados a adaptarse una vez más a un calendario plagado de parones, pero su técnico resta importancia a esta circunstancia. «Estamos más que acostumbrados a descansar en mitad de la competición. El equipo tiene ganas y energías, pero hay que ver cómo afrontamos un torneo de estas características», advierte.

El Servigest disputará tres partidos en 24 horas. Escudero no duda de un bloque «capacitado» para asumir este reto con garantías, pero en una final four cada detalle cuenta y no todos dependen de la gestión del grupo. Los descansos y los averages jugarán un papel clave, así como una lesión inesperada o un resultado sorprendente. Por eso, el conjunto castellano da por bueno su orden de juego y se estrenará mañana a las 10,00 horas con el Alcorcón, en principio el rival más asequible. «Ese cruce nos puede venir bien, aunque hay que ser precavidos y mantener la atención porque cualquier rival te puede pintar la cara», advierte el técnico.

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Y es que «un buen día» de los madrileños y una excesiva «relajación» burgalesa puede crear un problema serio a los del Talamillo. Después, el partido de las 17,30 horas frente al Zuzenak se presenta como la final de esta concentración y el Servigest cerrará su participación el domingo a las 12,00 horas frente al anfitrión CAI. «No tenemos presión. Se trata de competir bien, de dar la cara pase lo que pase», resume Escudero.