RUGBY
Dani Camarero también se despide del UBU
El tres cuartos abandona el club y jugará en el Trocadero marbellí / El regreso del medio melé Víctor Prada minimiza el efecto de su marcha
Camarero inicia la acción ofensiva en la salida de una melé.-RAÚL OCHOA
BURGOS
El UBU Aparejadores ya tiene asumido que el plan diseñado para su proyecto deportivo 2016/2017 quedó en papel mojado hace ya varias semanas. A pesar de que el conjunto gualdinegro ha sabido moverse con celeridad y acierto para solventar los contratiempos encontrados, lo cierto es que cada vez que resuelve un problema surge otro revés.
En esta ocasión, la marcha de Dani Camarero obliga a los responsables deportivos a retocar su planteamiento. El adiós del tres cuartos se une a los anteriormente protagonizados por Freeman Henderson, Marcus Christensen, Jan Ferreira y BJ Campbell. Después de dos temporadas en San Amaro, el andaluz regresa a su tierra para jugar en el Trocadero de Marbella.
Camarero deja sus estudios en Burgos y volverá al club de su vida, recién ascendido a División de Honor B. Esta circunstancia provocará novedades en el UBU, ya que pierde a un jugador seguro y versátil. En su primera temporada actuó como segundo centro y la pasada campaña se adaptó a la perfección a la posición de medio melé para dirigir el juego del equipo burgalés y actuar como capitán.
«Son cosas que pasan, pero es una faena porque Dani conocía el equipo, estaba integrado y era buen compañero. No necesitaba periodo de adaptación a lo que quieren los técnicos y era una pieza importante», reconoce el presidente del UBU Aparejadores, Leví Moreno.
Esta importante baja queda minimizada con el regreso de Víctor Prada después de un año apartado de los terrenos de juego por lesión. Su vuelta dará consistencia a la bisagra local, aunque cabe recordar que Álvaro González también actuó en esa posición en el arranque de la pasada temporada.
Mientras, el puesto de centro estará cubierto con Shane Imo y un nuevo fichaje que el club está a punto de concretar. Todo, sin olvidar la presencia de un Roberto Sáez que se convirtió en un fijo de las alineaciones en el tramo decisivo del último curso.
Además, de la misma manera que las circunstancias personales de los jugadores trastocan los planes del club, otros jugadores nacionales podrían incorporarse al proyecto burgalés en las próximas semanas por motivos académicos o laborales. De momento, solo es seguro que llegarán dos caras nuevas al equipo, el mencionado segundo centro y un delantero que acompañe a Johan Wagenaar en la segunda línea.