Fútbol / Segunda B

Primer punto con un alto precio

El Burgos CF estrena su casillero en Guijuelo / Adrián adelantó a los blanquinegros en los primeros compases, pero un tanto en propia meta de Pérez dio la igualada a los chacineros / Los de El Plantío acabaron el partido con nueve hombres

El lateral derecho del Burgos CF Andrés, que ayer regresó a la titularidad en Liga, disputa un balón con un delantero del Guijuelo-Jarcha

Burgos

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CD GUIJUELO 1 - 1 BURGOS CF

Luchó el Burgos contra los elementos para sumar su primer punto de la temporada en un partido que tuvo controlado en la primera parte, pero que casi deja escapar en la segunda, donde sólo la gran actuación de Aurreko evitó males mayores a los blanquinegros.

Adri Hernández adelantó a los de Paco Fernández tras una pifia defensiva del Guijuelo. El tanto del empate chacinero llegó tras un disparo al larguero de Maiki que Pérez acabó introduciendo en su propia portería.

El gol con el que se encontró el Burgos cuando aún los espectadores estaban tomando asiento en las gradas del Municipal chacinero fue lo mejor que le pudo pasar al equipo blanquinegro. Pagó caro su descaro el Guijuelo a los tres minutos de juego en una salida de balón que se le atragantó. La pifia fue aprovechada por Adri Hernández para superar a Kike Royo en el mano a mano y a partir de ese momento el aire comenzó a soplar a favor de las escuadra burgalesa, que si bien había salido con dudas, conforme fueron transcurriendo los minutos se fue templando.

Antes del gol del Burgos habían avisado los locales en una internada de Raúl Ruiz por la derecha, pero su disparo cruzado se marchó lamiendo el palo. El tanto de Adri Hernández cayó después como un jarro de agua fría en la parroquia local. No obstante, los salmantinos monopolizaron la posesión de la pelota hasta el descanso sin ningún problema.

Sucedió así, no obstante, porque quiso el Burgos que así fuera, ya que los discípulos de Fernández se encontraron muy cómodos esperando al Guijuelo en su campo y saliendo rápido a la contra.

Ni Guijuelo ni Burgos, sin embargo, consiguieron generar ocasiones claras de gol en toda la primera parte. El bagaje ofensivo de ambos equipos llegó siempre a través de disparos lejanos que no encontraron puerta.

Dimas lo intentó por el Guijuelo con una media chilena de recurso después de que Gordillo lo habilitara desde la izquierda, pero no pudo conectar bien con el balón. El propio Dimas volvió a la carga a renglón seguido tras ganar la espalda a la zaga del Burgos, pero se precipitó en su lanzamiento.

Todo el peligro que generaba el Guijuelo llegaba a través del delantero, pero la defensa blanquinegra lo ataba en corto y con pocos espacios el punta no se encontraba cómodo. Fito Miranda y Armiche tuvieron el segundo gol burgalés en sus botas antes del descanso. El primero puso a prueba a Kike Royo con un chut desde la frontal que el meta desbarató con una soberbia intervención. El segundo se coló entre Juliá y Ángel, pero tampoco acertó a terminar la jugada en una acción similar.

La segunda parte, sin embargo, no pudo comenzar peor para el Burgos, que probó de su propia medicina y recibió un gol en el arranque. El chacinero Maiki estrelló el balón en el larguero, pero Pérez quiso despejar la pelota y acabó introduciéndola en su propia portería.

La respuesta inmediata de Paco Fernández fue mover su banquillo dando entrada a Álvaro Antón por Carlos Ramos, pero la cosa se puso fea cuando Aurreko tuvo que emplearse a fondo para desbaratar dos disparos de Dimas y Jonxa. El gol había dado alas al Guijuelo.

A partir de ese momento el partido se calentó y ambos técnicos comenzaron a mover ficha introduciendo a varios hombres de refresco, pero eso no repercutió en el juego, que siguió siendo monótono y predecible.

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La sal y la pimienta la puso el colegiado a diez minutos para el final cuando expulsó a Armiche por una presunta agresión sobre Raúl Ruiz después de que el canario reclamara penalti por un derribo sobre él mismo dentro del área chacinera. El Burgos, incluso, se vio obligado a jugar los últimos minutos con nueve hombres a causa de la rotura del tabique nasal de Ramiro, pero consiguió capear el temporal.