Rugby
El debut más esperado
El renovado UBU Colina Clinic da el banderazo de salida a una ilusionante campaña con la vista puesta en el ascenso / Su primer escollo será Durango (San Amaro, 18,00 horas)
Tomás Rocamán y Marcelo Chorny fueron presentados ayer como jugador y entrenador del UBU Colina Clinic-Israel L. Murillo
Ha conseguido generar un grado de ilusión difícilmente superable gracias a su buen hacer en las últimas temporadas. Y pretender convertir la campaña 2016-17 en la de su ascenso a la élite del rugby nacional. No ha escatimado esfuerzos para completar una plantilla con aspiraciones a todo, pero ahora debe ser capaz de transformar las expectativas en buenos resultados.
Hoy echa a andar el nuevo proyecto deportivo del UBU Colina Clinic en el grupo norte de la División de Honor B. Y lo hace con la etiqueta de rival a batir. Durango será su primer contrincante liguero en San Amaro (18,00 horas).
La falta de rodaje y la tardía incorporación de muchos de sus nuevos efectivos serán el mayor hándicap para el combinado burgalés (dos jugadores y el nuevo entrenador han llegado a mediados de semana). Pero aún así aspira a sobreponerse a las adversidades para iniciar el curso con el pie derecho.
Los complejos trámites administrativos para la obtención de los visados de sus jugadores extranjeros obligará al combinado de San Amaro a afrontar el primer envite liguero sin dos de los que están llamados a convertirse en referentes del equipo sobre el terreno de juego, el sudafricano Johan Wagenaar y el samoano Fale Sooialo.
Recién aterrizado en el club, Marcelo Chorny no tiene aún demasiadas referencias del que será su primer contrincante. «He visto un vídeo con el partido del año pasado. Durango es un rival duro, que se hace fuerte en la delantera. Así que trataremos de imponer nuestro ritmo y jugar lejos de nuestro campo».
Por otro lado, el cuadro burgalés procedió ayer a la presentación oficial del técnico Marcelo Chorny y el jugador Tomás Rocamán.
El primero cuenta a sus espaldas con una dilatada trayectoria profesional como entrenador en Argentina (desde 1998 dirigiendo a equipos de Primera). Y quería dar el salto a Europa. En su país natal había coincidido con Juan Aristemuño, que fue su contacto con Burgos. «David Martín me llamó y en apenas tres días llegamos a un acuerdo. Se arregló rápidamente. Para mí es un desafío muy importante entrenar en Europa», explica Chorny.
El nuevo técnico del Colina Clinic llega con la intención de instaurar en el club la «cultura del trabajo». «No todo se consigue con dinero. Sobre todo hay que aportar trabajo, porque así se conseguirá generar un sentido de pertenencia a la entidad», matiza.
El de Mar del Plata destaca la motivación de los jugadores de la que será su plantilla este curso. «Hay buena calidad. Acabo de llegar a Burgos, pero pronto comenzará a verse el trabajo realizado». Con respecto a su filosofía de juego apuesta por un rugby «con mucho ritmo, sin interrupciones, y con pelota viva, que sea divertido para el jugador y los espectadores. Debemos ser protagonistas en el campo, tanto en casa como a domicilio».
Por su parte, Rocamán llegó a España hace dos años para formar parte de la escuadra del CAR Cáceres en la categoría de plata nacional. Es un medio melé de 27 años que se caracteriza por su velocidad y buena capacidad de pase.
Ya coincidió en Argentina (en las filas del Bigua) con Marcelo Chorny, del que asegura que es un entrenador «muy motivador y que hace mucho hincapié en la defensa. Seguro que marcará la diferencia en la liga española».
El jugador destaca el nivel de «compromiso» de la plantilla burgalesa. «Ya me enfrenté a ellos el año pasado en pretemporada y seguí sus evoluciones en la Liga. Sabía de sus aspiraciones y buen hacer. Y este año partimos con la intención de superar lo del año pasado y queremos ascender a División de Honor», explica.