FUTBOL Segunda División B
«Debemos vivir el ahora»
Las circunstancias han provocado que Aurreko haya dado un paso adelante para tirar del carro del Burgos CF / Sostiene que hay «margen» para voltear la situación, aunque también «urgencia»
Aurreko da instrucciones a sus compañeros durante el partido del domingo.-RAÚL G. OCHOA
En la plantilla más cara de las últimas temporadas, Mikel Aurreko, un guardameta de 35 años que cumple su duodécima campaña en el club y que estaba llamado a desempeñar un rol secundario, se ha visto obligado a dar un paso adelante. La delicada situación del equipo y la falta de liderazgo en un vestuario deprimido por las circunstancias, ha provocado que el de Getxo haya tenido que dar un paso al frente, algo que ya ha hecho otros ocasiones.
El capitán apuesta por mirar hacia adelante para salir del atolladero en el que se han metido. «Lo que no podemos es mirar al pasado. No podemos hacer nada con lo que ya ha ocurrido. Debemos vivir el ahora», explica. Habla de «autocrítica» de «aprender de los errores» y de «encontrar el camino adecuado». También tira del repetido «partido a partido» y recuerda que al Burgos CF no le queda otra que centrar sus esfuerzos en el próximo rival.
Manix Mandiola buscaba una referencia en el terreno de juego, un hombre que tirara del carro y mantuviera activo al equipo. Aurreko le pareció el más adecuado. Además de convertirse en el líder, tuvo una actuación destacada y El Plantío se rindió a sus pies.
Asegura que sigue entrenando «con la ilusión de cuando tenía 20 años» y reconoce que en el inicio de campaña creía que su papel iba a ser otro en el equipo. «Cuando comenzó la temporada sabía lo que había. Tenía claro que iba a estar para lo que solicitara el entrenador y estaba preparado en todo momento. Sé que las temporadas son muy largas, por lo que el objetivo es estar lo mejor posible por si haces falta», indica.
Entiende que su experiencia le puede dar «un plus» en estas situaciones, aunque también señala que es en muchas ocasiones el carácter el que ayuda cuando las cosas no salen como se esperaba. «El liderazgo se tiene o no se tiene. Ahí no se puede hacer nada. Hay gente que psicológicamente lo pasa peor cuando el equipo no funciona. Lo que me ha quedado claro e mis años en el fútbol es que el currículum y la calidad hay que demostrarla año tras año sobre el verde, si no vale de nada», expone.
Aún quedan más de dos tercios de temporada por delante, por lo que el Burgos tiene margen para cambiar su trayectoria. Por un lado, el capitán sabe que hay tiempo para dar la vuelta a la dinámica, pero también recuerda que no pueden esperar. «Hay margen, pero también urgencia. Tenemos que pensar solo en el próximo partido. A Ferrol tenemos que ir a ganar, ya que los tres puntos serían muy positivos en todos los aspectos», argumenta.
Comparte la opinión generalizada de que el equipo no está mostrando todo su potencial en estas primeras jornadas. Cree que cuando la situación de normalice se verá «el verdadero potencial del equipo» y es que tiene muy claro que hay «varios jugadores que pueden dar mucho más».