Fútbol / Tercera
El líder tira de galones en Castañares
El Promesas vuelve a morder el polvo frente a una Segoviana muy superior que sentenció el encuentro en el tramo final del primer acto
Diego Abad y Pekas disputan un balón con el defensor de la Segoviana Chema-Israel L. Murillo
El Caja Rural no logra deshacerse del maleficio que le persigue en Castañares. El Burgos Promesas volvió a morder el polvo ante su afición ante el líder del Grupo VIII, una Gimnástica Segoviana muy superior y que manejó el duelo a su antojo.
Pasan las jornadas y la escuadra de Pedro Pascual no ofrece señales de recuperación que le permitan sacar la cabeza de la zona de descenso. Los anfitriones han cerrado el tríptico contra los tres primeros clasificados sin puntuar, pero siguen todavía con vida en sus aspiraciones de salvación.
La Segoviana llegó a Castañares con las ideas muy claras y ninguna intención de especular frente a un rival, el anfitrión, muy necesitado. Los azulgrana impusieron sus galones desde el pitido inicial por ambición. Y por calidad técnica, convirtiendo el partido por momentos en un auténtico monólogo.
De inmediato avisaron los visitantes de sus intenciones adueñándose de salida de la zona ancha y triangulando con criterio y profundidad frente a un Caja Rural que no acertaba a deshacerse de la presión de su contrincante.
Dani Calleja, el faro de la Segoviana en el primer acto -por sus pies pasaron todas las acciones de peligro- fue el encargado de desatar las hostilidades en el minuto 3 con un derechazo con rosca cruzado que obligó a Marco a realizar una gran estirada para despejar a saque de esquina. Acto seguido fue Borja quien protagonizó una cabalgada por el carril diestro que finalizó con un disparo duro al primer palo que repelió bien Marco junto a la escuadra.
Y en la siguiente acción, con el partido volcado en campo burgalés, el lateral Rubén probó fortuna con un zapatazo desde 30 metros que despejó de puños Marco.
La Segoviana era un torbellino que hacía estragos en la defensa burgalesa. Superado el cuarto de hora de juego una buena combinación entre Kike y Fernan concluyó con un pase de este último desde la línea de fondo al punto de penalti. Allí apareció Dani Calleja para conectar un derechazo cruzado que salvó in extremis Ovidio.
El Promesas no había dado señales de vida. Y no lo hizo hasta el 22, cuando Pekas disparó desde la frontal sin encontrar los tres palos. Esta acción dio aire al Caja Rural, que lo intentó poco después en un golpe franco potente y plano de Cosín que Pablo tuvo que despejar con apuros a córner.
Un espejismo, porque la Segoviana dio la puntilla al Promesas en tan solo tres minutos. Los azulgrana abrieron la lata en el 31 en una acción personal del siempre incisivo Fernan por el costado izquierdo. Ganó línea de fondo y casi sin ángulo sorprendió a Marco con un disparo con rosca.
En la siguiente acción ofensiva visitante llegó el 0-2, esta vez obra de Kike al batir en boca de gol la meta burgalesa tras un despeje del meta del Caja Rural para frenar un cabezazo de Domingo.
Con esta importante renta los azulgrana gestionaron la contienda con mucha tranquilidad ante un Promesas que fue perdiendo fuelle y convicción.
Los visitantes fueron amos y señores de la situación también en el segundo acto, aunque la Segoviana había bajado un poco su nivel de exigencia. Nadaba y guardaba la ropa en vista de su superioridad sobre el césped. De hecho los locales solo llegaron a puerta en una falta de Cosín que se marchó por encima del larguero.
El líder dio la puntilla al partido en el 87 en una acción del recién incorporado Quino, quien recogió un rechace de su propio disparo para batir a Marco y establecer el 0-3.