FÚTBOL / Segunda B
La ley de Merkatondoa
El Burgos CF da otro rodeo en su camino hacia la permanencia tras perder ante un Izarra fiel a su estilo / Los navarros ganaron la espalda a la defensa blanquinegra para lograr el gol del triunfo en el minuto 21 / El bloque de Mandiola no generó ni una ocasión de gol
Álvaro Antón pugna un balón por alto con un rival, ayer, en Estella.-NOTICIAS DE NAVARRA
CD IZARRA 1
BURGOS CF 0CD Izarra: Aitor Navarro, Eneko, Álex Cacho, Cabrera, Maestresalas, Sam Piette, Deivid (Briñol, min. 71), Hinojosa, Pito, Julen Goñi (Galán, min. 74), Joan (Josetxo, min. 84).
Burgos CF: Toni, Andrés, Dani Gómez, Odei, Popa, Prosi (Ramiro, min. 76), Armiche (Montero, min. 55), Chevi, Diego Suárez (Adrián, min. 76), Álvaro Antón, Jorge Fernández.Árbitro: Ávalos Martos (colegio catalán).
Tarjetas amarillas: Al jugador local Cabrera y a Prosi, Adrián y Chevi en las filas visitantes.
Goles: 1-0, min. 21: Deivid.ESTELLA (NAVARRA)
Se empeña el Burgos CF en dar un rodeo innecesario en el camino que conduce a la permanencia en la Segunda División B. El conjunto burgalés perdió ayer una gran oportunidad y se abona al sufrimiento en una temporada regular que aún tiene muchas cosas que decir en la zona media-baja de la tabla. El Izarra cuajó la mejor primera mitad del curso y frenó a un conjunto castellano sin respuesta ofensiva.
Los blanquinegros tenían en la mano la opción de acomodarse en una posición cómoda de la tabla, pero nunca se adaptaron del todo a las características que exige la visita a Merkatondoa. Puede que el estadio del Izarra no tenga el glamour de El Sardinero o del Reino de León. Sin embargo, esta visita exige un nivel de concentración que el Burgos CF no supo mantener durante los 90 minutos.
El cuadro navarro no tiene ni trampa ni cartón. Su fútbol es tan previsible como incómodo para los visitantes. Que se lo digan a un conjunto burgalés incapaz de contrarrestar las virtudes de un rival que siguió su guión de principio a fin al pie de la letra. Los locales jugaron sus bazas y los pupilos de Mandiola fueron incapaces de generar una sola ocasión de verdadero peligro.
El Burgos CF saltó a Merkatondoa con novedades obligadas en su esquema. Álvaro Antón compensó la baja por sanción de Carlos Ramos, mientras que Diego Suárez tuvo su oportunidad como referente ofensivo debido a los problemas físicos de Adrián Hernández. Los blanquinegros ofrecieron buenas maneras en el arranque, pero pronto se diluyeron y el partido sonrió al Izarra.
El cuadro navarro ni siquiera necesitó un dominio abrumador de la posesión o un control absoluto. Le bastó con explotar un par de sus virtudes para poner en aprietos a un Burgos CF incómodo sin balón y sin ideas en labores ofensivas.
Los visitantes firmaron en los primeros compases uno de sus contados acercamientos con una buena triangulación que Diego Suárez no llegó a rematar por poco. El Izarra, por su parte, buscó una y otra vez la espalda de la defensa castellana para generar peligro. El cuadro local había encontrado la grieta.
Avisaron los locales con un disparo que se marchó fuera en el minuto 8 y ya en el 13 Toni Lechuga se salvó del primer gol blanquiazul. Sam Piette llegó en segunda línea y cabeceó por encima del larguero con todo a favor. Sin tiempo para recuperarse del susto los visitantes tragaron saliva con otro remate desviado del delantero Pito.
El Burgos CF temía lo peor y pronto asumió la cruda realidad. Un nuevo balón a la espalda mal defendido habilitó a Deivid, quien aprovechó que Popa quedó tendido en el suelo para batir de cabeza el marco del equipo castellano. Corría el minuto 21 y el Izarra sacó petróleo de su planteamiento.
Ni siquiera el gol espabiló a un Burgos sin mordiente ni continuidad ofensiva. Las llegadas blanquinegras eran aisladas y ninguna de ellas puso en verdaderos aprietos a Aitor Navarro. Los minutos pasaban y, si bien Toni Lechuga tampoco pasó mayores aprietos hasta el descanso, todo indicaba que el Izarra tenía la clave del partido.
Los navarros dieron por bueno el 1-0. No tuvieron prisa por sentenciar a un plano Burgos CF y le dejaron con vida de cara a una segunda parte en la que se esperaba a un conjunto visitante con mayor chispa.
Quiso la escuadra de Mandiola dar un pasito adelante, si bien las buenas intenciones no se tradujeron en un mayor control del juego. El técnico del bloque de El Plantío pronto buscó soluciones desde el banquillo y apostó por Montero. La entrada del ariete no dio el fruto deseado para un conjunto burgalés incapaz de llegar con pegada a los últimos metros.
Al menos, la situación en defensa estaba controlada. El Izarra se abrazaba con fuerza al 1-0 porque, entre otras cosas, veía que no necesitaba acelerar.
Los minutos pasaban y los navarros se acercaban al éxito ante un Burgos obligado a echar el resto. Tanto fue así que Mandiola se la jugó con el renqueante Adrián en una apuesta ambiciosa sin premio. Además, adelantó la posición de Popa en una maniobra interesante para el futuro.
Los castellanos tuvieron su opción, quizá la única reseñable, en el 70. Jorge Fernández lo intentó e Hinojosa a punto estuvo de marcar en su portería. Al final el balón acabó en córner y el lanzamiento posterior de Álvaro Antón no encontró puerta.
Esta acción debía impulsar a los castellanos. Sin embargo, el desarrollo del partido no varió ni un milímetro en un tramo final sin ocasiones claras. De hecho, fue el Izarra el que pudo ampliar su ventaja en el tiempo añadido, pero Toni salvó a un Burgos que ya asumía su destino.