Balonmano / Asobal

El Villa de Aranda, entre algodones

El cuadro ribereño podría quedarse sin sus dos centrales para el choque de mañana en Guadalajara / Además, siguen en Brasil Amorim y Solenta

Burgos

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D. O. C. BURGOS

Su eliminación de la Copa del Rey, donde tenía puestas muchas esperanzas para clasificarse por vez primera para una Final a 8 del torneo del KO, ha tenido efectos negativos más allá de los deportivos. Y es que el Villa de Aranda se puede quedar en cuadro para el próximo envite liguero, el que tendrá lugar mañana viernes en suelo alcarreño frente al Quabit Guadalajara.

El envite frente a Frigoríficos Morrazo que dejó apeados a los burgaleses en la cuarta ronda de la Copa de forma muy dolorosa, por tan solo un gol en el último suspiro y ante el farolillo rojo de la tabla clasificatoria de la Asobal, pasó una factura muy cara al cuadro del Príncipe de Asturias.

Y es que los dos centrales de la escuadra ribereña, Álvaro Torres y Adrián Fernández, están en el dique seco y podrían ser baja para el importante choque ante Guadalajara.

El primero se produjo una fractura en la nariz en el choque de ida de la eliminatoria copera y por el momento se desconoce el tiempo de convalecencia y de baja médica. El segundo no pudo concluir el encuentro de vuelta en tierras gallegas por unas molestias físicas en la parte posterior de su pierna derecha. Y su concurso mañana parece bastante complicado aunque todavía no tiene un diagnóstico definitivo del alcance real de su lesión.

A esta incertidumbre, que no se despejará hasta instantes antes del arranque de la contienda, la primera de las nueve finales que tiene por delante para alcanzar el objetivo de la salvación, se une la ausencia segura de los brasileños Amorim y Solenta, que se encuentran concentrados con la selección brasileña junior en el Panamericano de Paraguay -su regreso al equipo está previsto para el comienzo de la próxima semana-.

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Un importante contratiempo para la escuadra que dirige Álvaro Senovilla, que se ha planteado como reto fundamental llegar a la cifra mágica de los 20 puntos en su casillero, unos números que a priori permitirán al Villa de Aranda conseguir la permanencia un año más en la Asobal.