Fútbol / Tercera
El Caja Rural ingresa en la UVI
El Promesas deja escapar el tren de la salvación con una dolorosa derrota sobre la bocina frente al Bembibre, que anotó el 0-1 cuando los naranjas se volcaban en busca de una ansiada victoria
Diego Abad trata de zafarse de la marca de un jugador del Atlético Bembibre en el choque de ayer-Raúl G. Ochoa
El tren de la salvación pasó ayer de largo por Castañares. Y con él volaron buena parte de las opciones de permanencia del Caja Rural, que ha ingresado directamente en la UVI. El Atlético Bembibre condenó ayer al combinado burgalés a un final de temporada dramático. Tendrán que alinearse los astros para revertir la situación en las cinco jornadas que quedan por delante.
Se jugaba media vida en el envite. Y le salió cruz en un encuentro entre dos rivales que dejaron bien a las claras sus enormes carencias ofensivas. De hecho, daba la impresión que uno y otro podrían alargar el partido hasta el infinito sin que se moviera el marcador inicial. Pero acuciado por la necesidad el Promesas intentó quemar todas sus naves en los últimos minutos en busca de la victoria.
Situación que aprovechó el cuadro berciano para asestar un golpe mortal de necesidad a los anfitriones, a los que envió a la lona en el minuto 87 para desequilibrar la contienda.
La precipitación y el abuso del juego en largo fueron las notas dominantes de una tediosa primera mitad de la contienda. Zamora desató las hostilidades en el minuto 5 con una falta que botó a las nubes. Y acto seguido, tras un error de Ivanildo en el despeje, fue Diego Abad quien no tuvo la calma necesaria y empalmó el balón de primeras con su pierna mala muy desviado.
La réplica del Bembibre llegó de la mano de Martínez, quien en acción personal y desde la corona del área soltó un latigazo con la derecha que obligó a Álex a despejar a saque de esquina. Poco más se pudo rescatar de un primer acto muy poco vistoso.
Tras el paso por los vestuarios el Caja Rural se mostró más ambicioso y ganó metros sobre el terreno de juego. Y suyas fueron las primeras ocasiones, como un golpeo con rosca de Soto desde el costado izquierdo. Recortó a su par y con la derecha envió el esférico cerca del poste. Acto seguido, en un balón rechazado a la salida de un córner, Jairo empalmó el balón con violencia, pero se estrelló en un defensor del Bembibre.
La respuesta de los bercianos llegó en el 60 en un buen servicio en profundidad de José Manuel que Martínez, en el segundo palo, empalmó de volea cruzada cerca del travesaño. Esta acción dio alas a los leoneses. De hecho en el 69 Lanas salvó el 0-1 al despejar bajo palos un remate de volea de Diego que Álex llegó a tocar pero que no pudo frenar por completo.
Y poco después el mismo jugador, esta vez tras recibir un buen balón interior de Aleixo, estrelló un balón al lateral de la red de la meta burgalesa. El tiempo corría y el empate no servía de nada al Promesas, que pudo golpear a su oponente en el 84 en un buen envió entre los centrales de Cerezo que dejó solo a Diego Abad, cuyo disparo con la diestra no encontró los tres palos.
Con los burgaleses volcados en campo leonés el Bembibre montó una contra que acabó con las esparanzas delCaja Rural. Rubén puso un buen centro desde el costado derecho que Cueto, en el segundo palo y libre de marca, picó de cabeza para superar a Álex.
Con el partido roto y los locales reclamaron un penalti casi sobre la bocina. No lo vio el colegiado. Pero sí otro en el área naranja ya en el tiempo de descuento de Ovidio sobre Martínez. El autor del primer tanto fue el encargado de lanzarlo, raso y desviado.