Fútbol / Segunda B

La Arandina, cuesta abajo y sin frenos

El cuadro blanquiazul dio ayer un paso atrás casi definitivo frente a un rival directo y solo un milagro podría evitar su descenso a Tercera / Gorka Laborda echó por tierra las esperanzas burgalesas

Burgos

Creado:

Actualizado:

Un solitario tanto de Gorka Laborda deja a la Arandina con un pie y medio en Tercera División. A falta de cinco jornadas para el final del campeonato el equipo ribereño se encuentra a diez puntos de la salvación y, por si eso fuera poco, la próxima jornada el Racing de Santander visita El Montecillo. Malos tiempos para el equipo de Emilio Ferreras.

Los números del técnico blanquiazul saltaron por los aires en Navarra. El técnico calculaba que su equipo necesitaba cinco victorias en las últimas seis jornadas ligueras para soñar con la permanencia, pero en su primera final de curso ante un rival directo el cuadro ribereño metió la pata.

No se puede acusar a los jugadores de la Arandina, sin embargo, de no haberlo intentado todo en Mutilva para lograr el objetivo. Simplemente no salió nada, sobre todo en la segunda parte, cuando los blanquiazules pisaron el acelerador a fondo en busca del tanto que les permitiera creer en la remontada.

Porque la primera parte había sido de claro color local, salvo en los primeros minutos, cuando la Arandina volcó el campo sobre la portería de De Prados. Lo hizo, no obstante, con tanta prisa, que apenas consiguió generar ocasiones claras de gol. Buscó el juego directo y se equivocó, porque el rival no le concedió espacios atrás.

El paso de los minutos, sin embargo, jugó a favor del conjunto navarro, que a medida que las manecillas del reloj siguieron su curso natural se fue entonando.

Tanto fue el cántaro a la fuente que al final terminó rompiéndose. Lo hizo mediado el primer acto a balón parado, en una falta lateral que la Arandina no supo defender. Gorka Laborda, libre de marca, cabeceaba el balón al fondo de las mallas blanquiazules.

El tanto hizo entrar en crisis a la Arandina, que pudo encajar el segundo gol a renglón seguido en un mano a mano de Laborda con Nacho Zabal, pero el meta resolvió la papeleta por suerte para la Arandina abandonando su madriguera a tiempo para tapar el lanzamiento del delantero y hacer su portería más pequeña.

Recobró el pulso la Arandina en la segunda parte. Los blanquiazules salieron como un vendaval y encerraron a la Mutilvera en su propia área. Todas las intentonas ribereñas, sin embargo, murieron en tres cuartos de campo ante una defensa navarra que ayer se mostró infranqueable. Buscó la Arandina por alto y por bajo las cosquillas a la zaga de la Mutilvera, pero nunca las encontró.

Cargando contenidos...

Como tampoco encontró el camino hacia la portería de De Prados, empeñados en entrar por el centro. Un centro desde la derecha que se paseó por el área pequeña fue todo el bagaje ofensivo de la Arandina en la segunda parte.