BALONMANO / Asobal
El Villa de Aranda se la juega en el final liguero
Quedan 4 partidos para que concluya la Asobal y el conjunto ribereño debe enfrentarse a sus dos rivales más directos, Morrazo y Sinfín
Imagen del último partido en casa del Villa de Aranda.-ALBERTO CALVO
El Villa de Aranda se juega su futuro en las cuatro últimas jornadas. El cuadro ribereño se encuentra al borde del abismo, en el puesto 16º, el que marca la frontera con el descenso. Tiene en su mano conseguir su objetivo y el dato importante es que depende de sí mismo para lograrlo. Se enfrentará a sus dos rivales más directos, el Frigoríficos Morrazo y el Sinfín. Contra el primero jugará en el Príncipe de Asturias y ante el cuadro cántabro lo hará en Santander. Vencer estos dos encuentros supondría un paso definitivo.
De los cuatro encuentros que le faltan al conjunto de Álvaro Senovilla para cerrar la campaña, tres se jugarán en Aranda, aunque ante rivales muy diferentes. Se enfrentará a los dos últimos, así como a los dos conjuntos que pugnan por el subcampeonato y por la segunda plaza de Liga de Campeones, el Ademar de León y el Naturhouse de Logroño. Contra los dos lo hará delante de su público, aunque sus opciones de conseguir un resultado positivo parecen escasas. No obstante, el choque contra los leoneses será el que cierre el curso el 27 de mayo, por lo que el Ademar puede llegar a Aranda con los deberes hecho y sin jugarse nada.
Serán los enfrentamientos directos los que decidan los dos equipos que perderán la categoría, ya que los tres últimos se verán las caras en este tramo final de temporada. El cuarto en discordia es Benidorm, aunque todo indica que su ventaja es suficiente, más cuando los tres últimos se van a quitar puntos entre ellos.
Así las cosas, la escuadra arandina debe centrar sus esfuerzos en este último mes de competición en el que se juega todo. Su trayectoria no está siendo buena, aunque tiene la oportunidad de salvar la campaña. Necesita recuperar su mejor nivel, mostrar su mejor cara para continuar una campaña más en la elite del balonmano nacional.
Para alcanzar su meta el Villa de Aranda debe mejorar los números que ha conseguido en 2017. En este año solo ha sido capaz de ganar dos partidos (Huesca y Ciudad Encantada) y empatar otro (Sagunto). Lo paradójico es que ambas victorias han llegado fuera de casa. En el presente año ha disputado 11 encuentros y ha perdido 8, por lo que su bagaje debe mejorar.
Otro de los datos a tener en cuenta es que esta campaña no ha logrado vencer a ninguno de sus dos oponentes con los que se jugará el descenso. En la primera vuelta empató en Cangas del Morrazo (31-31), mientras que una de las derrotas más dolorosas de la campaña llegó en el Príncipe de Asturias ante el Sinfín, que se llevó los puntos ganando 26-33 en la 14ª jornada en diciembre de 2016.