Fútbol sala / Segunda B
El BigMat se atasca ante un incómodo Debabarrena
El Juventud se tiene que conformar con un empate en la despedida del curso ante su afición / Los guipuzcoanos complicaron la vida a los arlequinados con su estilo de juego
Oli se lanza con velocidad en busca de la portería del Debabarrena en el choque de ayer.-Israel L. Murillo
El BigMat se atascó ante un incómodo Debabarrena. El combinado burgalés no pudo brindar un triunfo a su fiel afición en la despedida del curso en el Polideportivo Círculo. Y se tuvo que conformar con un punto frente a un rival que le obligó a remar contracorriente desde el pitido inicial con un estilo de juego que se le atragantó en todo momento a los arlequinados.
Los de Raúl Zamora se han abonado al empate en el tramo final de la campaña. Y pudo ser peor, puesto que el combinado guipuzcoano perfectamente pudo llevarse un botín mayor de Burgos. A los puntos se hubiera proclamado claro vencedor por ocasiones y empuje.
Con un ritmo trepidante y dos equipos buscando sin especular la portería rival arrancó la contienda. Fueron los anfitriones quienes consiguieron imponer su ley durante los primeros minutos, con buenas llegadas al área del Concepto Egile que no acertaron a rematar Fer ni Oli. Pero de inmediato los de Elgoibar arrimó el ascua a su sardina merced a una buena presión en campo rival que dificultó en exceso la salida desde atrás de los burgaleses.
Con un fútbol sala un tanto atípico y apoyado en un inmenso poderío físico, Debabarrena volcó el partido en el área de Carranza. De hecho, los vascos fusilaron una y otra vez la portería castellana. Quizás no fuera demasiado vistoso su estilo, incluso más propio del fútbol 11, pero con un juego vertical y completamente desprovisto de alardes técnicos los guipuzcoanos tenían el duelo bajo control.
Más todavía con un BigMat Fontecha que no daba con la tecla y se encontraba lejos de su nivel habitual. Poco preciso en las triangulaciones y sobre todo muy romo en la definición.
Por momentos el duelo se convirtió en un auténtico correcalles, con mucho ritmo y poco control y con Carranza como jugador más destacado del Juventud.
El peligro merodeaba con asiduidad la meta castellana. El primer gran aviso llegó en el minuto 13 en un disparo de Trevi, en lanzamiento de falta, a la cruceta.
Los locales estaban muy espesos y lo terminaron pagando tras cometer una falta innecesaria que botó con potencia Trevi. Tras tocar en varias piernas el balón se introdujo en la meta de Carranza.
El Juventud perdió el norte y ponía más ahínco en las protestas a la pareja arbitral que en el propio juego. De hecho, a punto estuvieron los de Elgoibar de echar más sal en la herida castellana.
Nada más arrancar el segundo acto Jesús Preciado conectó un potente disparo cruzado tras un saque de banda de Mario que devolvió las tablas al electrónico.
El tanto dio alas al Juventud, aunque el efecto duró demasiado poco frente a un rival mucho más intenso y que de inmediato tomó el mando de la situación. Asier avisó de las intenciones de los vascos con un disparo a la madera en el 27. Ypoco después, con el BigMat en inferioridad numérica por expulsión de Poves, Trevi puso de nuevo por delante en el marcador a los visitantes.
No se vino abajo el combinado verdiblanco, que sacó fuerzas de flaqueza para meterse de nuevo en el partido. Y de nuevo tras una expulsión (en este caso de Xabi) y en superioridad numérica. Esta vez con otro zurdazo de Jesús.
Con 2:43 en el marcador el Concepto Egile, muy ambicioso, dispuso el portero-jugador en pista, por lo que tocó al Juventud apretar los dientes en defensa para salvar la papeleta. Jesús, tras un robo y un disparo muy lejano, no encontró la desprotegida portería de Debabarrena. Algo que sí hicieron los de Elgoibar a 20 segundos para la bocina. Afortunadamente el disparo de Montxo se estrelló en el larguero y ambos equipos se repartieron los puntos en juego.