FUTBOL Segunda División B
«Será bonito y complicado»
. Abel Suárez, centrocampista del Burgos CF, advierte de la dificultad del choque, aunque destaca los alicientes con los que cuenta
Abel Suárez puga por el esférico junto a un oponente.-ISRAEL L. MURILLO
Abel Suárez es un fijo en las alineaciones de Patxi Salinas. El centro del campo es su hábitat natural, aunque en esta campaña le ha tocado desempeñar varios roles en la medular. Ha sido el acompañante del punta y también el encargado de recibir el balón de los centrales para iniciar la jugada. EnMiranda también se le espera en el once inicial, todo indica que formando pareja con Adrián Cruz en el eje.
Habla de un partido «bonito», pero a la vez «muy complicado». Enumera los alicientes añadidos que tiene el enfrentamiento y señala que es «un derbi», la «buena clasificación de los dos equipos» y la presencia masiva de aficionados blanquinegros en las gradas de Anduva.«Eso le da un plus al partido», responde.
La dificultad de la contienda será máxima para los blanquinegros, aunque advierte de que tampoco el Mirandés lo tendrá fácil. «Nosotros somos también un buen equipo», recuerda.Destaca el buen nivel defensivo que tiene el Burgos y pide «un poquito más de suerte en ataque» para que regresen la victorias.
Que el máximo anotador del grupo (Cervero)se enfrente al portero menos goleado (Saizar) asegura que es un dato curioso, aunque no deja de ser «una anécdota». Lo que tiene claro es que lo realmente importante es regresar con los tres puntos en el equipaje. El canario simplifica al máximo la estrategia a utilizar por el cuadro burgalesista: «Hacerles daño con nuestras armas y que ellos no puedan aprovechar nuestras debilidades».
NO HAY ANSIEDAD
El Burgos CF llega a la cita con el CD Mirandés después de tres encuentros sin marcar y con solo 5 goles en su casillero después de 9 partidos. Abel Suárez asegura que «no existe ansiedad».«Sabemos que los goles llegarán, pero también somos conscientes de que se genera incertidumbre sobre todo en la afición y los medios. Estamos tranquilos porque, sobre todo en casa, hacemos tres o cuatro ocasiones claras aunque no entren. Es cuestión de rachas y trataremos de romperla ante el Mirandés», explica el jugador canario del cuadro burgalés.
La afición blanquinegra acompañará en masa al equipo y será otro acicate para el conjunto capitalino. «A los futbolistas nos gustan este tipo de ambientes. Intentaremos que haya un buen espectáculo y que el Burgos se lleve los tres puntos. A mí son los partidos que me gusta jugar ante un rival potente y en el que estás apoyado por tu afición», finaliza.