CICLISMO Vuelta a Burgos
Moschetti se lame las heridas
.Pasó de ser último en el Castillo por una caída a vencer ayer en Castrojeriz / Aberasturi, el nuevo líder
Matteo Moschetti celebra con rabia su victoria en la meta de Castrojeriz.-SANTI OTERO
El ciclismo está lleno de contrastes y de historias como las de Matteo Moschetti, un veloz italiano que ayer voló en los metros finales de la etapa que concluyó en Castrojeriz. El joven de 21 años se cayó en la primera jornada de la Vuelta a Burgos y fue último en la meta del Castillo a casi un cuarto de hora de Gavazzi. Le tocó sufrir, aunque su esfuerzo se vio recompensado ayer con la que fue la séptima victoria de la temporada. Sabía que era su oportunidad, lo que supuso un plus para superar las dificultades del primer día.
Nada importó que hubiera pasado mala noche o que tuviera una fuerte erosión, además de una notable contusión en uno de los glúteos que le impedía ir cómodo sobre la bicicleta. Jesús Hernández fruncía el ceño en Belorado cuando se le preguntaba por las opciones de su pupilo. «Ayer llegó muy mal a la meta y cuando va sentado le molesta la zona. No sé si podrá estar adelante», confesaba el director madrileño minutos antes de que se diera la salida.
Su triunfo fue una sorpresa relativa. Su velocidad ha quedado fuera de toda duda esta campaña. Ya en 2017 fue stagiare con el Trek Segafredo, aunque la escuadra de Colorado prefirió que su progresión continuara de forma más pausada, por lo que acabó en el equipo de AlbertoContador. Su gran inicio de campaña le permitió firmar en marzo por dos campañas con el conjunto del World Tour.El año que viene estará en la élite, pero de momento quiere seguir ganando con el Polartec.
Carlos Barbero, la baza burgalesa y del Movistar en esta jornada, se volvió a quedar con las ganas. Se precipitó en su ataque y se quedó sin gas en los metros finales. No era una llegada que se adaptaba a sus características. Picaba para abajo y se llegaba a la meta a gran velocidad, por lo que otros hombres más potentes, como el ganador o Jon Aberasturi, el nuevo líder, partían con ventaja. La llegada de mañana en Clunia será su última oportunidad de ser profeta en su tierra. Luchará por su tercera victoria en el alto ribereño.
Ayer fue Sky el que tomó el mando en los kilómetros finales. Los británicos no cuentan en Burgos con un hombre que pueda pelear por las victorias en la recta final, pero quisieron evitar sustos. Soplaba el viento y en ocasiones entraba de costado, por lo que la escuadra inglesa se puso el mono de trabajo para salvaguardar las opciones de su líder, un David de la Cruz que ayer fue décimo en la meta.
Los corredores llegaron lanzados al tramo final y Movistar puso a disposición de Barbero todo su repertorio. José Joaquín Rojas fue su último hombre, el que le dejó a 350 metros de meta.El burgalés dio la cara demasiado pronto y lo único que hizo fue facilitar el trabajo de sus oponentes. La fuerza de Moschetti salió a relucir muy cerca de las vallas, mientras que por el otro flanco fue Jon Aberasturi el que venía de menos a más. Ni Davide Ballerini, ni Nelson Soto, tercero y cuarto respectivamente, llegaron con opciones a los metros finales.El del Euskadi Murias se llevó el premio de consolación, ya que los puestos le situaron en la primera plaza de la general en detrimento de Gavazzi.
Los protagonistas de la jornada fueron el integrante del Burgos BH Jesús Ezquerra, Juan Antonio López-Cózar, Egoitz Fernández (ambos del Euskadi), Alejandro Ropero (Polartec), Thibault Guernalec (Fortuneo) y Jeremy Cornu (Direct Energie). Su aventura acabó a 20 kilómetros de meta.