FÚTBOL / Segunda B

La historia se repite

El Mirandés suma un nuevo empate en casa después de levantar un 0-2 / Los rojillos crearon innumerables ocasiones y merecieron la victoria, pero no tuvieron acierto

Lance del partido disputado ayer en Anduva.-TWITTER / @CDMIRANDES

Burgos

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CD MIRANDÉS 2

REAL UNIÓN 2

CD MIRANDÉS: Limones; Paris, Melli, Odei, Kijera; Cerrajería (Romero, min. 83); Álvaro Rey, Miguel Díaz (Claudio, min. 46), Hugo Rama, Yanis (Ernest, min. 83); Matheus.

REAL UNIÓN: Irazusta; Estrada, Ekhi Senar, Esnaola, Garrido; Ceberio, Urkizu; Alain Eizmendi, Etxaburu (Etxabeguren, min. 62), Eneko Eizmendi (Lizarraga, min. 72); Orbegozo (Capelete, min. 90).

ÁRBITRO: Lou Ballano (colegio aragonés). Amonestó al visitante Estrada.

GOLES: 0-1, min. 7: Alain Eizmendi; 0-2, min. 16: Orbegozo; 1-2, min. 22: Yanis; 2-2, min. 64: Claudio Medina, de penalti.

MIRANDA DE EBRO

No hay manera. Cuatro partidos en casa y cuatro empates. Esta vez, los de Borja Jiménez pagaron con creces un espantoso inicio de un encuentro marcado por la lluvia y el mal estado del campo. Al cuarto de hora el Real Unión vencía por 0-2 y tocaba remar contra corriente.

Desde ese instante, fue un acoso y derribo de los rojillos a lo largo de 75 minutos de clara superioridad. La insistencia solo tuvo premio con el empate firmado por Yanis y Claudio, de penalti. Se perdonaron infinidad de ocasiones y se enviaron dos balones a la madera, pero la cuestión es que dos puntos más volaron de Anduva.

Tras unos primeros compases de tanteo, los vascos quisieron plasmar que no eran el equipo típico rocoso y norteño. Rasearon y tocaron bien hasta crear un córner que acabó en el 0-1. Tras dos malos rechaces de la zaga mirandesista en la frontal, el balón quedó muerto y Alain Eizmendi fusiló a placer.

Con los locales tocados y atónitos, hubo un posible penalti sobre Orbegozo no señalado. El Mirandés quiso reaccionar, pero era el momento del Real Unión. El mejor juego irundarra dio paso al segundo tanto, un verdadero golazo de Orbegozo. El ariete controló en el borde del área, soltó un latigazo y la pelota entró por la escuadra.

Pero a partir de ahí renació el Mirandés, si bien Etxaburu lanzó cerca del travesaño lo que pudo ser el 0-3. Tras esa jugada, los rojillos despertaron con un cabezazo de Yanis rozando el palo. Y apenas minuto y medio después, Álvaro Rey desbordó y sirvió el 1-2 al propio Yanis.

Fue un acoso absoluto de un Mirandés que se adueñó del campo y de la pelota. Creó juego y ocasiones, pero no tuvo acierto en una historia ya muy vista en Anduva en esta temporada. Matheus tuvo el 2-2 sobre la media hora con un disparo al muñeco y después gozó de una triple oportunidad en el minuto 37 que acabó en el poste.

Acababa el primer periodo con un nuevo acercamiento de los de Borja Jiménez que tampoco encontró el gol.

Con la entrada de Claudio en el descanso, el Mirandés dio otra vuelta de tuerca. Irazusta salvó a los suyos en el inicio de la segunda parte y después Hugo Rama se encontró con el travesaño. El acoso no terminaba y era el turno de Claudio Medina con su primer aviso de la tarde.

El encuentro estaba volcado hacia el marco guipuzcoano, con ocasiones como un disparo de Yanis desviado. Poco después, en un pase filtrado de Paris Adot, Iraxusta derribó con claridad a Claudio Medina. Penalti que el propio ariete rojillo convirtió con calidad para devolver las tablas al marcador.

Restaba tiempo de sobra para buscar el tercero y la remontada, pero poco a poco el cansancio se fue adueñando de los rojillos mientras el Real Unión podía volver a tocar con un poco más de fluidez.

Matheus tuvo el gol en sus botas, pero el disparo se marchó alto. Respondieron los vascos con un peligroso acercamiento de Alain Eizmendi.

Borja Jiménez quemaba sus naves con la entrada al campo de Ernest y Romero, con una impresionante cabalgada del ghanés que acababa con el esférico en saque de esquina. En el córner, el remate de Claudio llegaba, tras un afortunado rebote, a las manos de Irazusta.

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En el añadido Irazusta y sus centrales achicaron balones hasta que el 2-2, injusto a todas luces, volvía a refrendar la maldición de Anduva en este extraño inicio de temporada.