FÚTBOL Tercera División
El Isabel I BP quiere más
El conjunto burgalés buscará su cuarta victoria consecutiva esta tarde (16,00 horas) ante la Cebrereña, equipo de la zona baja de la tabla que llega necesitado de puntos a la cita
Gallo, autor del gol de la victoria en La Bañeza, durante un encuentro disputado en Castañares.-ISRAEL L. MURILLO
El Isabel I Burgos Promesas quiere aprovechar su oportunidad.Después de un inicio de campaña discreto en el que no acababan de llegar los resultados, el conjunto que entrena Carlos Aguilera ha encadenado 3 triunfos y acumula ya 5 jornadas sin perder. Su salto en la clasificación ha sido importante, aunque los capitalinos quieren más. Esta tarde reciben en su feudo a la Cebrereña, uno de los equipos que se encuentra en la zona pantanosa de la clasificación y que llega a la cita después de haber conseguido un punto en sus tres últimos encuentros.
El objetivo de los naranjas es mantener la línea de los últimos compromisos ligueros en los que han demostrado una importante solidez defensiva combinada con un buen bagaje ofensivo.
El Promesas está en racha y el trabajo de los responsables del conjunto burgalés es que los suyos no bajen la guardia. Los buenos resultados no deben suponer una mayor relajación, sino un acicate para continuar por la misma senda y cerrar el año con un botín de puntos que le acerquen al objetivo de la permanencia.
En el vestuario local están convencidos de que si son capaces de mostrar la versión de los últimos encuentros pueden conseguir los tres puntos. El Isabel I llega con la moral alta y con la confianza tremendamente reforzada por sus últimos logros.
Enfrente estará un oponente que busca un resultado analgésico que mejore su situación en la tabla clasificatoria y suponga un punto de inflexión en su racha negativa. Un hombre destaca por encima del resto en el conjunto abulense, David Terleira. Es un goleador contrastado, un hombre que ha demostrado en las últimas campañas una enorme capacidad realizadora, por lo que si el Promesas es capaz de pararle tendrá bajo control gran parte del poder ofensivo de su oponente. A partir de ahí podrá hacer daño a un equipo que encaja casi 2 goles por partido.