RUGBY / División de Honor
El derbi dura 40 minutos
El UBU Colina Clinic se viene abajo en la segunda parte después competir de tú a tú con el campeón hasta el descanso / Sin continuidad ni posesión, los gualdinegros perdieron pie en el último tercio de encuentro
Kleynhans asegura la posesión del oval después de sufrir un placaje, ayer, en San Amaro.-SANTI OTERO
UBU COLINA CLINIC 11
VRAC 48
UBU Colina Clinic: Van den Berg, Carvajales, Pisapia, Guido, Ascroft-Leigh, Snyman, Aristemuño, Moli, Herreros, Doolan, Santi Salas, Bianco, Facundo López, Molinero y Kleynhans. También jugaron: González, Caballero, Colina, Sicilia, Rocamán, Sirvent y Facundo Salas.
VRAC: Blanco, Miejimolle, Genco, Sthor, Albertario, Ortiz, Vélez, Paila, Gil, Dyer, De la Lastra, Griffiths, Matoto, Mateu y Bell. También jugaron: Gutiérrez, Calzón, Basso, Gavidi, Eaton, Castiglioni y Alcalde.Árbitro: Iñigo Atorrasagasti.
Tarjetas amarillas: A locales Snyman (min. 11) y Moli (min. 77), así como al visitante Paila (min. 71), todas ellas por juego sucio.
Tarjetas rojas: No hubo.
Tanteo: 3-0, min. 2: golpe de castigo de Doolan; 3-7, min. 12: ensayo de Paila que transforma Griffiths: 6-7, min. 15: golpe de castigo de Doolan; 6-10, min. 16: golpe de castigo de Bell; 6-17, min. 33: ensayo de Dyer que transforma Griffiths; 11-17, min. 34: ensayo de Kleynhans; 11-24, min. 54: ensayo de Vélez que transforma Griffiths; 11-31, min. 58: ensayo de Miejimolle que transforma Griffiths; 11-36, min. 66: ensayo de Eaton ; 11-41, min. 74: ensayo de Alcalde; 11-48; min. 80: ensayo de Matoto que transforma GriffithsBURGOS
El UBU Colina Clinic sabe muy bien que para sorprender a un equipo de la talla del VRAC necesita un partido perfecto de principio a fin. Cada concesión realizada se convierte en un regalo para el campeón, el cual demostró en su paso por San Amaro por qué acumula 16 victorias consecutivas.
El partido respondió a las expectativas de un derbi. La intensidad, la emoción y la polémica marcaron el desarrollo del choque... hasta el descanso. Los gualdinegros compitieron de tú a tú durante la primera parte, pero los problemas en la touche y la falta de continuidad ofensiva echaron por tierra sus planes. Por eso, con todo sentenciado sobró el último tercio del envite.
Los gualdinegros estaban decididos a arrebatar la iniciativa a su poderoso rival y salieron a presionar a tumba abierta para marcar territorio y, de paso, provocar el error del adversario. Así, Doolan pasó entre palos su primer intento cuando no se había llegado al minuto 2.
A partir de entonces el VRAC se hizo con el control del oval y fue a más en sus prestaciones. Los locales aceptaron el cuerpo a cuerpo y los visitantes se apoyaron en la paciencia para encontrar la puerta.
A un paso del ensayo se quedó en su primera acción ofensiva en 22 contraria y a renglón seguido el campeón logró su propósito al aprovechar una melé a cinco ante un Aparejadores en inferioridad por la amarilla de Snyman.
El bloque de Álvaro González y David Martín mantuvo la compostura en una nueva fase de intercambio. Burgaleses y pucelanos anotaron con el pie antes de que llegara la primera acción decisiva. Doolan bloqueó una patada y ensayó bajo palos. El árbitro concedió la marca, pero después la anuló a instancias de su asistente para conceder una melé a los visitantes.
El UBU Colina Clinic alejó a su rival de la 22 y dejó a las claras su plan de ganar metros con las patadas defensivas, ayudado por el fuerte viento a favor. Eso sí, no tuvo ni suerte ni puntería con el pie. La precipitación y las imprecisiones frenaron a los gualdinegros, quienes generaron peligro en las contadas ocasiones en las que ganaron la línea de ventaja.
Eso sí, fue el VRAC el que golpeó al interceptar una transmisión de Doolan, demasiado plano en esa acción. Era el 6-17, pero los de San Amaro reaccionaron de inmediato en una de las pocas acciones a la mano llevadas hasta el ala. Allí, Kleynhans es letal y dio oxígeno a los locales antes del descanso.
San Amaro se las prometía muy felices después de lo visto en la primera mitad del choque. Por eso, nadie esperaba lo que se avecinaba tras el descanso. El VRAC dominó casi a placer a un UBU Colina Clinic que se vino abajo de un plumazo.
El Quesos pisó el acelerador y los locales no pudieron seguir el ritmo. Bastante tenía el cuadro de González y Martín con achicar agua en cada metro ganado por el líder porque resultaba imposible avanzar con el oval.
Los gualdinegros sufrieron y apenas pasaron del centro del campo. El agujero en la touche facilitaba la labor al adversario y tampoco había fluidez alguna tras recuperación. Al segundo pase los burgaleses ya habían perdido la posesión o habían cometido alguna indisciplina. Por mucho que San Amaro protestase por el doble rasero arbitral en la toma de decisiones, el partido ya tenía un dueño.
Tampoco hubo margen para alguna cabalgada esporádica de Kleynhans para aliviar la presión. El Quesos Entrepinares tardó 15 minutos en alcanzar la línea de marca con su delantera y a partir de entonces la oposición local decreció (11-24)
Nada salió bien. Los tres cuartos pucelanos aprovecharon el rebote de una patada propia taponada para pillar a los burgaleses desordenados en el preludio del 11-31. Aún quedaban 20 minutos en los que el VRAC jugó cuesta abajo para ahondar en la herida de los locales. De hecho, el líder aprovechó la situación para firmar tres nuevos posados en plena fiesta visitante.