BALONCESTO / ACB
Penúltimo tren a Europa
El San Pablo quiere olvidar las últimas derrotas y necesita la victoria en Zaragoza para acercarse de nuevo a la zona de privilegio -20,30 horas-
El San Pablo Burgos visita al Zaragoza.-ECB
BURGOS
Las últimas derrotas sufridas ante Unicaja y Real Madrid han frenado la destacada progresión protagonizada por el San Pablo Burgos en este tramo final de temporada. Dos tropiezos asumibles que, sin embargo, han dejado cierto regusto amargo en un sector de la afición. «Hay que poner las cosas en su contexto», matiza Diego Epifanio ‘Epi’.
El entrenador del conjunto local recuerda que la trayectoria en los últimos encuentros es buena «por victorias y por juego», a pesar de caer de forma consecutiva «contra dos grandes». «Hemos perdido en el Carpena jugando 28 minutos muy bien, tirando el partido en 12 segundos, y contra un Madrid que se jugaba el liderato», apunta. Con todo, el burgalés reconoce que las sensaciones de la pasada semana «no fueron buenas».
Incluso, Epi va un paso más allá y sale al paso de los comentarios que apuntan a una posible falta de tensión de su equipo en el último compromiso. «No sé si faltó garra, pero al principio puede que no pudiésemos competir solo por eso», indica, apuntando en otra dirección tras un primer cuarto en el que su equipo salió muy castigado por las faltas.
La parte positiva de jugar entre semana es que el proyecto debe centrarse en el siguiente compromiso sin margen para dar muchas vueltas a lo sucedido. «No hay tiempo para pensar y se focaliza rápido en el próximo objetivo», explica el entrenador, plenamente centrado en el choque a disputar hoy en Zaragoza.
«Los jugadores tienen claro qué deben hacer y el final de temporada es un buen momento para seguir exigiéndonos», subraya. El preparador del conjunto azul tiene claro que este último mes de competición debe servir «para disfrutar, competir y dar el máximo» y Zaragoza es un buen sitio para recuperar la mejor versión sobre la pista.
«Nosotros nos jugamos el prestigio del club y somos conscientes de lo que eso significa», apunta. Además, Epi apela al «prestigio personal» de cada miembro del proyecto y recuerda que, hoy por hoy, Burgos es un lugar perfecto para jugar al baloncesto. «No se me ocurre mejor sitio para estar», comenta.
Por todo ello, el técnico descarta que la relajación pueda apoderarse del vestuario. «Nadie puede decir que no está motivado. Queremos dejar al San Pablo lo más arriba posible y todos estamos a una, los que tienen contrato y los que no», presume.
De hecho, el CB Miraflores todavía tiene objetivos que conquistar en la tabla. «No estamos en tierra de nadie», recuerda. Y es que el club quiere tener la posibilidad de decidir si quiere jugar en Europa la próxima temporada y para ello necesita la mejor situación posible en la clasificación. «Estamos en el puesto 11 y aspiramos a hacerlo lo mejor posible. Nuestra motivación está fuera de toda duda», insiste.
Restan cuatro jornadas para el final del campeonato y, casi sin opciones matemáticas de aspirar al play off, el noveno puesto aún es un objetivo real para un San Pablo obligado a aprovechar oportunidades como la de hoy, por muy complicadas que sean.
«Zaragoza es un equipo que está en la pelea por méritos propios. Es el sexto que más puntos mete, juega con mucho ritmo y castiga corriendo tras rebote», explica, sin olvidar esas virtudes defensivas que tantos problemas le ha generado al bloque azul en otras ocasiones.
Sea como fuere, los castellanos aceptan el reto. «Los equipos alegres y que quieren jugar nos gustan porque nosotros también somos así. La clave estará en quién lleve el ritmo y quién anote más en transición», dice Epi.
«Los equipos de Fisac están bien trabajados defensivamente. Tienen marcadas las normas y creen en ellas. Sabemos que cuando un conjunto es tan físico y con tanta experiencia debemos sacar nuestras armas, no perder balones y parar su talento. Debemos dar el máximo en ataque y en defensa», indica.
Los del Coliseum tienen muy claro que la temporada realizada por su rival no es fruto de la casualidad.
«Tiene una gran plantilla, con varios jugadores consagrados y de gran nivel. McCalebb fue el mejor base de Europa y han dado la oportunidad a Alocén para hacer una pareja extraordinaria. Seibutis tiene talento y experiencia. A Okoye ya quisimos traerlo y marca diferencia. Por dentro ficharon a Fran Vázquez y reaccionaron bien tras su lesión trayendo a Latavious Williams», analiza el entrenador hoy visitante.
Ese «conocimiento del juego» y la «calidad» de los jugadores hacen del Tecnyconta Zaragoza un rival compensado que, además, sabe explotar al máximo cada opción de victoria. «Es un equipo que me gusta mucho. Porfi Fisac ha dejado su sello y lo está haciendo bien. Pase lo que pase han hecho una buena temporada y seguro que quieren jugar el play off», apunta el burgalés.