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El Trompas impone la lógica

Venció en la final al RU Capiscol Bar La Casuca en un encuentro en el que los aspirantes cayeron con la cabeza alta

Foto de familia del Trompas Range Rover y el RU Capiscol Bar La Casuca antes de que comenzará la final en El Plantío.-SANTI OTERO

Publicado por
ROBERTO MENA
Burgos

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TROMPAS: 3

RU CAPISCOL: 1Árbitro: Álvaro Antón.

Goles: 1-0, min. 15: Víctor. 1-1, min. 26: Busta. 2-1, min. 70: Marcos Moyano. 3-2, min. 94: Conrado.

Trompas Range Rover: Dani, Saúl Moyano, Marcos Moyano, David Tomé, Mario, Edu, Víctor, Bellido, Hugo, Paul y Bruju. También jugaron Luis Masa, Manza, Keko, Chino, Álex, Nano, Bustos, Conrado, Ismael y Jesús.

RU Capiscol Bar La Casuca: Juan, Temiño, Carlos, Sebas, Busti, Borja, Iván, Gelo, Nacho, Busta y Jesús. También jugaron Pablo, Jon, Franco, Sergio, Páramo, Diego, Javi, Álvaro, Molina, Turzo y Said.El Trompas Range Rover, un clásico en las finales del Trofeo Ciudad de Burgos, logró un nuevo título de campeón. Enfrente estuvo el RU Capiscol Bar La Casuca, otro de los equipos punteros en los últimos años. La victoria correspondió a los del Bar Cernégula después de un choque más igualado de lo inicialmente previsto y que se decidió en pequeños detalles. Los campeones partían como grandes favoritos al contar en sus filas con varios jugadores federados -algunos de ellos juegan a un buen nivel enTercera División-. Pero el conjunto de Capiscol fue un hueso duro de roer, siempre se mantuvo vivo en la lucha por el primer puesto y su coraje estuvo cerca de servir para dar la sorpresa. El Trompas nunca lo tuvo claro.

El ganador comenzó el choque mandando. Se hizo con el control del esférico y comenzó a merodear la portería de Dani. La banda izquierda, en la que atacaban Bruju y Saúl Medrano, se convirtió en su principal arma. El RU Capiscol se defendía con orden, aunque su defensa no pudo evitar que cumplido el primer cuarto de hora de partido Víctor abriera el marcador.

La jugada llegó por el carril zurdo, el goleador se hizo con el balón en el área, se revolvió y batió la portería contraria de tiro cruzado. El 1-0 sirvió de acicate para los aspirantes.Sin complejos, el Bar La Casuca dio un paso adelante en busca del empate.

El choque pudo cambiar en el minuto 24 cuando el capitán del Trompas Paul hizo una doble entrada en la que pudo ver la segunda amarilla del choque. Minutos antes había sido amonestado, pero en esta ocasión el colegiado decidió perdonarle la amonestación.

En esa falta llegó el empate en la consiguiente jugada de estrategia. Un integrante del Capiscol peinó en el primer palo y el veterano Busta cabeceó al fondo de la red en el segundo libre de marca.

Llegaron entonces los peores momentos para el Trompas, al que le costó encajar el golpe, aunque conforme se fue acercando el descanso los campeones se fueron entonando.

Bruju tomó las riendas del equipo y el balón comenzó a merodear con asiduidad la portería de Juan.Pese a todo, no llegaban las ocasiones de verdadero peligro.Se llegó al intermedio con las espadas en todo lo alto y con la igualdad como protagonista.

Tras el descanso, fue otra vez el Trompas el que comenzó la segunda mitad mandando. Definitivamente se hizo con las riendas del juego y la posesión, pero su oponente estaba cómodo sobre el terreno de juego.El Capiscol buscaba las rápidas transiciones para sorprender a su oponente, que insistía, aunque con escaso acierto.

En el 64 un contragolpe pudo dar un giro inesperado a la final.Sergio le ganó la partida a Marcos Moyano en un balón largo, pero el delantero no estuvo acertado en su definición. El Real Unión perdió su mejor ocasión para ponerse por delante.

El gol que desequilibró la balanza llegó en el 70 y lo hizo después de un libre directo que ejecutó Bruju. Dani no agarró el balón y Marcos Moyano remachó al fondo de la red. El RU Capiscol pidió falta al portero, pero el colegiado concedió la diana.

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Obligado por las circunstancias, el Bar La Casuca adelantó sus líneas y buscó el empate. Le tocaba navegar contracorriente y fue entonces cuando su adversario comenzó a contemporizar. Guardaba el balón y trataba de que el tiempo pasara. La insistencia del Capiscol no cejó, aunque lo que llegó en el añadido fue el tercero de los campeones, obra de Conrado, que sentenció la final.