BALONCESTO / Adecco LEB Oro

Autocid arrolla a Clínicas Rincón

Morley, con 30 puntos, lideró un triunfo necesario

Burgos

Creado:

Actualizado:

CLÍNICAS RINCÓN AXARQUÍA   46

AUTOCID FORD   76

Clínicas Ríncón Axarquía: Fuentes (7), Díaz (3), Movilla (3), Navajas (7), Sinanovic (16) -quinteto inicial- Zamora (5), Cervera (2), Cobos (2), Lorenzo (1), Malick (-).Autocid Ford: Chris Hernández (6), Morley (30), Alberto Miguel (13), Jason Blair (4) -quinteto inicial- Manu Gómez (1), Corrales (-), Chus Castro (3), Anagonye (14), Cabot (2), Albano (3).  

Árbitros:  Bey Silva (Andalucía) y Alonso (País Vasco).

Eliminados: Ernesto Díaz (min. 32) y Navajas (min. 37).

Parciales: 20-14; 27-33 (descanso) 39-52; 46-76 (final).

DIEGO ALMENDRES

No estaba el tema para hacer malabares. Se trataba de ganar, de hacerse fuerte ante la adversidad encontrada en forma de derrotas y ausencias importantes. En esta ocasión le tocó el turno a Lorant, que no pudo ayudar, pero la mejor noticia fue que Autocid no echó en falta al húngaro, sino que se lamió las heridas a costa de un Clínicas Rincón errático.

La mejor terapia para curar las penas. La mejor forma de levantar la cabeza. Justo a tiempo. Mermado y obligado a resurgir, a mejorar las sensaciones, Autocid pudo desquitarse, demostrando que sigue ahí, que, en realidad, nunca se fue. Aunque sólo se trate del primer paso.

No eran las mejores condiciones para hacer un alarde o una demostración. El de ayer era un día para apretar los dientes, para remar con fuerza, sin vacilar. Cualquier fuga de agua, por muy pequeña que fuera, sería letal para los intereses de Autocid.

El inicio de partido puso otra piedra en el camino. Las ausencias de Lima y Freire en el bando malagueño, reclutados por el primer equipo, aliviaba el panorama para el cuadro azul. Aun así, el rival comenzó en plan mandón. Revoltoso, eléctrico, al frente del timón. Todas las circunstancias a evitar por los azules.

Hubo un momento en el que la nostalgia puso su foco en Nedzad Sinanovic, mariscal jefe en las zonas en este primer cuarto. El bosnio, como hiciera en algunas noches no hace mucho en El Plantío, se puso las botas para, con ayuda de Adrián Fuentes, catapultar al Clínicas Rincón.

Encomendados a un Morley sin continuidad en sus acciones, los verdes crecieron hasta el 17-7 para encender las primeras luces de emergencia. Una renta que ponía a prueba la capacidad de sufrimiento de un conjunto muy castigado en el aspecto mental las últimas semanas. El más mínimo ruido, un leve coscorrón, podía dar al traste con todo, en apariencia.

Casadevall puso remedio y llamó a los suyos a capítulo con dos consignas a cumplir si el barco quería salir a flote. Era necesario poner orden en ataque y evitar el contacto de Sinanovic con el balón. El panorama cambió. Anagonye tomó la medida al bosnio y, solventados los problemas vividos en el rebote defensivo, Autocid pudo soltar lastre en ataque.  Los fallos en los lanzamientos exteriores del rival hicieron el resto. El equipo azul era otro, crecido a partir de un triple de Alberto Miguel que activó sus sentidos, el instinto.

A estos jugadores, capaces de ganar cinco partidos seguidos, no se les había olvidado jugar de la noche a la mañana. Ayer quedó patente. La desventaja quedó fijada en el 20-14 al final del primer cuarto, pero los burgaleses había encontrado a seguir.

Zach Morley fue el estandarte de la remontada. Impecable el americano en la noche de ayer. Crecido, acertado, dulce de muñeca y corregido tras un precipitado inicio. El ‘5’ soportó el ataque a la espera de que los escuderos aceptaran el desafío. Así, tras el 26-21, Autocid se fue hasta el 26-33 con un 0-12 que le catapultó en su ánimo.

Por fin, los castellanos se encontraban cómodos en pista ante un cuadro andaluz que sudaba tinta para sumar puntos a su casillero. Sin estridencias. No estaba para alegrías en su juego un Autocid ávido de alimentar su alma con cada buena acción, con cada punto, con cada rebote. Sólo Sinanovic sostuvo a un Axarquía sin energías. Con sus defectos. Anagonye fue a más en el mano a mano hasta salir vencedor.

En el inicio del tercer cuarto Autocid alcanzó la ventaja de los 10 puntos (29-39) que reforzaban a los azules en su ímpetu. Los de El Plantío sumaban puntos al saco de forma paulatina, pero segura. En el otro aro, el perímetro fue la tumba de los de Aurioles, sin respuesta alguna.

Coser y cantar

La segunda parte fue un paseo para un conjunto burgalés que, por otra parte, necesitaba una noche así tras tantas penurias soportadas en las últimas jornadas. Momento para soltarse la melena, para ver a un Anagonye que va a más en su progresión. Él sólo se bastó para controlar el juego interior ante la ausencia de Lorant y la carga de faltas de un inédito Manu Gómez.

Los azules sólo tuvieron un pequeño momento de tensión, cuando dos triples consecutivos de Axarquía limaron la desventaja hasta los 9 puntos (37-46).Tal y como hiciera cuando el sol más calentaba, Casadevall reunió a los suyos en un corro y Autocid volvió a subir revoluciones para sentenciar la contienda.

El último cuarto fue coser y cantar para los castellanos, quienes pusieron el lazo a la victoria con un triple de Alberto Miguel que elevó la sangría hasta los 18 puntos con 8:43 por disputar (39-57). Clínicas Rincón no estaba para heroicas. Sin luz ni confianza, los andaluces tardaron siete minutos en anotar sus primeros puntos en el cuarto.

Cargando contenidos...

Morley finalizó su festival particular e incluso Casadevall dio entrada en pista a Cabot y Albano Martínez, partícipes también de la victoria con el protagonismo adquirido en el tramo final. Rendido incondicionalmente el rival, Autocid compitió a placer hasta sellar el 46-76 que no sólo rompe una mala racha, sino que da alas a un equipo que puede volar. Ahora toca demostrarlo ante el Vive Menorca. De peores ha salido.