INVESTIDURA EN EL AIRE

¿Cuántas veces ha dicho la CUP 'no' a Artur Mas?

Desde la precampaña, la fuerza anticapitalista ha reiterado por activa y por pasiva que se opone a apoyar al líder de CDC

La intervención de Antonio Baños (CUP) en el Parlament (10-11-2015).-EL PERIÓDICO

Burgos

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Una de las constantes del discurso de la CUP desde que se intuyó que su apoyo sería fundamental para investir al nuevo 'president' tras los comicios del pasado 27-S ha sido su 'no' rotundo a Artur Mas. Un 'no' a un candidato "quemado", a un político que se identifica "con los recortes y con la corrupción", un 'no' como una catedral.El más reciente ha sido el del líder de la fuerza anticapitalista en el Parlament, Antonio Baños, este miércoles en una entrevista radiofónica tras su 'no', ya formal, en la primera votación de la investidura. "Si Junts pel Sí presenta el mismo candidato,haremos lo mismo que ya hemos dicho", ha zanjado. Un circunloquio para evitar tener que repetir "no" por enésima vez.Este es un breve resumen de las veces que desde el pasado mes de agosto, representantes de la fuerza anticapitalista han explicitado sus reticencias sobre el líder de Convergència:Este martes, desde la tribuna del Parlament, fue el propio Baños el encargado de explicarle al 'president' en funciones por qué la CUP iba a votar en contra. Criticó la gestión de CiU desde el 2010 (privatizaciones, colapso de la sanidad, recortes...), censuró la ausencia de una mención específica sobre la corrupción en el discurso pronunciado la víspera por Mas, y advirtió de que los tiempos de las "adhesiones inquebrantables" han pasado. Y citó a Salvador Espriu para espetarle: "A veces es necesario y forzoso que un hombre muera por un pueblo, pero nunca debe morir todo un pueblo por un solo hombre". CANDIDATO ALTERNATIVO: RAÜL ROMEVAEl mismo martes, a primera hora de la mañana, dos diputados de la CUP, Benet Salellas y Albert Botran, ya anunciaron (sin desvelar nada nuevo, claro) que rechazarían la investidura y, por primera vez,pusieron encima de la mesa un candidato alternativo: Raül Romeva. Además, calificaron de "chantaje absolutamente intolerable" el discurso de Artur Mas en el que condicionaba el futuro del proceso soberanista a su reelección como 'president'.Tres días antes, en Perpinyà, en un receso del consejo político que los anticapitalistas celebraron en esta ciudad, Salellas ya advirtió de que la primera votación de investidura resultaría "fallida" y culpó de ello al empecinamiento de CDC por no ceder con Mas. Y aunque reiteró su 'no' a Mas, ni en el primer pleno de investidura ni en ningún otro, abrió la posibilidad de apoyar a un candidato de CDC si este era una figura de "consenso".Otro de los 'noes' oficiales de la CUP tuvo lugar el día en que Baños se reunió con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, en la ronda de contactos que esta celebró cara al debate de investidura. Ante ella, Baños blindó su rechazo al candidato de Junts pel Sí y abogó por "nuevos nombres de consenso". "No votaremos a Mas en ninguna de las declinaciones posibles", recalcó. INVESTIDURA DESLIGADA DE LA DECLARACIÓNEl acuerdo logrado por Junts pel Sí y la CUP, el pasado 27 de octubre, sobre la declaración independentista aprobada el pasado martes en el Parlament tampoco hizo mella en la CUP. Tras rubricar el pacto, el diputado Benet Salellas destacó que este acuerdo no estaba "ligado a la cuestión de quién debe presidir la Generalitat". "Habrá un quién diferente a Artur Mas que sea de consenso", abundó."No se trata de que en la CUP tengamos manía a Mas como persona. Él representa cosas que tenemos que superar", dijo Baños dos días antes en una entrevista radiofónica. La misma idea que subrayó el 23 de octubre tras la comparecencia de Mas ante la Diputación Permanente de Parlament para dar explicaciones tras la última operación contra CDC por el 'caso 3%'. "La próxima legislatura no se puede reducir a un nombre porque debe ser de ruptura", dijo aquel día. Y la misma idea que ofreció en una entrevista con EL PERIÓDICO publicada el 19 de octubre.'LEY DEL SILENCIO'

En la conferencia política del pasado 8 de octubre, en la que fijó sus exigencias para avenirse a negociar con Junts pel Sí, la CUP abogó por aplazar el debate sobre quién debe presidir la Generalitat. Sin embargo, el diputado de la fuerza anticapitalista Josep Manel Busqueta aseguró horas después en TV-3 que su posición sobre Mas no había cambiado, y el propio Baños, la mañana siguiente declaró que no se habían movido "ni una coma" en este aspecto.Una semana antes de la celebración de este encuentro, la CUP impuso la 'ley del silencio' para alejarse del foco público. Antes de este cerrojazo informativo, la número dos de la lista por Barcelona,Anna Gabriel, insistió en que esta decisión "es colectiva", que se tomó en las asambleas, mientras que Baños propuso una"presidencia rotatoria", en la línea de la "presidencia coral"que planteó un día antes Gabriel como alternativa a un Govern encabezado por el convergente.El 1 de octubre, el exdiputado Quim Arrufat ironizó en un debate radiofónico sobre la manera "fácil" de forzar a la CUP para que diese sus votos a Mas: "Se cierra en banda CDC y Junts pel Sí, etcétera, se hace presión sobre la CUP durante dos meses, se llega al final y como la CUP, antes de hacer descarrilar el proceso, estará a su lado, pues ya está". Sin embargo, Arrufat rechazó esta posibilidad puesto que acarrearía efectos negativos y puso en duda que de un proceso que arrancase así pudiese salir "una república que sea creíble, democrática y para todos". "NO ES UNA VENGANZA"La imputación del 'president' en funciones por el 9-N no movió ni un ápice a los anticapitalistas de su posición. "Nosotros lo que decimos en campaña lo cumplimos", dijo Baños el 29 de septiembre. Y tras expresar su solidaridad con Mas, la expresidenta Joana Ortega y la 'consellera' en funciones Irene Rigau, subrayó que la negativa de la CUP "no se trata de una venganza, el candidato ha de ser de consenso". "No investiremos a Mas. Su figura está quemada", añadió.En el análisis del día después de las elecciones, el cabeza de lista advirtió de que "la nueva etapa" que daba comienzo se debe "ejemplificar con un nuevo presidente". "El que presida no puede ser identificado ni con los recortes ni con la corrupción", sentenció, utilizando uno de los argumentos de peso de la fuerza independentista para su rechazo al 'president'. Un 'president' que, recuerda la CUP, inició su primer mandato presumiendo de haber sido el primero en utilizar la tijera y cuyo partido está involucrado en, entre otros, el 'caso Palau', por el que tienen embargadas 15 sedes, el 'caso ITV, el 'caso Innova' o el más reciente del 3%.La noche electoral, cuando ya se clarificó que su apoyo sería fundamental para sacar adelante la investidura de Mas, fue otro de los momentos en los que la CUP aprovechó para recordar que Artur Mas no tiene por qué ser el nuevo 'president'. "Hoy los catalanes empezamos una revolución", dijo Baños. Y en esta, "nadie es imprescindible".Durante la campaña, los candidatos de la fuerza anticapitalista no se cansaron de repetir que su postura es firme y advirtieron de que el empeño de Junts pel Sí de que el líder de CDC fuera reelegido como 'president' podría, incluso, "hacer descarrilar el proceso". Y antes de que se iniciase la carrera hacia las urnas, la CUP ya se negaba a dar su apoyo a Mas. El 19 de agosto, Baños se abrió a facilitar sus votos a Junts pel Sí en el caso de que los necesitara para determinadas cuestiones, pero señaló que en ningún caso se los cederían al 'president' en funciones. "Evidentemente el nombre de Mas no es un nombre que nos guste como presidente", dijo aquel día. Unas semanas antes, el ahora exdiputado David Fernàndez ya lanzó un aviso a navegantes: "Es obvio que ni veo la CUP invistiendo Mas, ni veo la CUP haciéndole el juego al Estado".

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