Agenda para la población (I)
UNA IDEA insistentemente repetida, cargada de pesimismo, ha llegado a ser parte esencial de nuestro imaginario colectivo, hasta el punto de ser postulada como «nuestro auténtico hecho diferencial»: la despoblación es el problema más grave de Castilla y León, o sea, reducir a yermo y desierto nuestro territorio.
Castilla y León tiene un porcentaje de población mayor de 65 años notable (22,4%), con predominio de las mujeres en este grupo de edad (326.672 mujeres frente a 247.647 varones, lo que supone que el 56,8% de la población mayor de nuestra Comunidad es femenina).
Las cifras del Padrón Municipal de Habitantes de los últimos años ponen de relieve que, cuantos más pequeños son los municipios menos positiva es su evolución demográfica, y que este es un fenómeno que afecta en mayor medida a las mujeres que a los varones.
Partiendo de este hecho constatado, es verdad que la pérdida de población afecta a nuestro extenso medio rural. La Explotación Estadística del Padrón (INE) muestra como la población de nuestra Comunidad asentada en municipios netamente rurales (menos de 2.000 habitantes) pasó de 744.185 habitantes en el año 2000 a 677.282 en el año 2009 (-8,99%), con mayor disminución de mujeres (-11,1%) que de varones (-7%). Las características de la producción agropecuaria, los estilos de vida o, simplemente, la libertad de movimiento de los ciudadanos se encuentran en la raíz de este fenómeno, otorgando un carácter bastante homogéneo a la evolución demográfica del medio rural en el conjunto de nuestra Nación.
Castilla y León tenía, a 1 de enero de 2009, un 26,4% de su población en pueblos de menos de 2.000 habitantes (un 24,8% de las mujeres y un 28% de los varones), siendo este porcentaje en el resto de España cinco veces y media menor (4,8%, desglosándose este porcentaje, por sexos, en un 4,6% de las mujeres y un 5% de los varones). Contamos con el 24% de la población nacional asentada en pueblos del citado tamaño (el 23,6% de las mujeres y el 24,3% de los varones), porcentaje que se eleva al 41% en el caso de los pueblos de menos de 500 habitantes (porcentaje prácticamente idéntico tanto para varones como para mujeres).
En número de municipios, disponemos de 2.115 con menos de 2.000 habitantes, de los que 1.703 tienen menos de 500. Esto supone que se ubica en Castilla y León el 36,5% de todos los pueblos menores de 2.000 habitantes de España, y casi el 45% de los pueblos con menos de 500 de nuestro país.
Los datos del Avance del Padrón Municipal a 1 de enero de 2010 señalan que la población de Castilla y León se sitúa en 2.555.715 habitantes, con una disminución respecto a los datos definitivos del Padrón a 1 de enero de 2009 de 7.806 efectivos (-0,3%).
Todo esto se publicaba por la JCyL en 2010; ¿algo ha cambiado? Seguiremos.