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Lo que ha pasado en Madrid va a trascender al resto de ciudades como la nuestra. Que el Presidente de Gobierno esté en minoría no significa que el sistema quede bloqueado o en alto riesgo. Así estamos en Burgos y no parece que los programas dejen de funcionar o se hayan cerrado. Que se lo digan a nuestro Alcalde a quien no le queda otro remedio que sumar votos en cada caso y para cada cosa. Estar en minoría puede ser un estímulo para no tirar la toalla y aceptar lo que el otro te propone o impone. En nuestra ciudadela, la combinatoria aritmética es semejante a la de la Carrera de San Jerónimo. Rajoy, como alcalde de todos los españoles, tendrá que escuchar y templar sus nervios cuando se le suban a las barbas. Esta nueva forma de digerir la política, será a la que nos tengamos que acostumbrar en los próximos 15 años, hasta que se instaure el voto continuo por internet y cada decisión la tomemos los españoles, con solo dar un clic en nuestro MAC. De vuelta al Arlanzón, quedan pendientes de aprobar los presupuestos municipales para el 2017, y que ojalá no trasciendan ni tan siquiera con carácter de borrador, sin el ojeo previo de la oposición y aportación de sus encomiendas. De lo contrario, ruido en la Plaza Mayor y mareo de perdiz a lo tonto. Damocles ha colgado su espada con un fino hilo de seda en el techo del salón de plenos, la deuda de los Consorcios va a provocar que inversiones esperadas, se aplacen y el desarrollo burgalés se encuentre con una china en el zapato, en tiempos de despegue. Este es el momento de echarle imaginación y dejarse de protagonismos a la hora de rehacer las cuentas municipales. En la escala de proporciones, Burgos, Nación, el agujero de nuestros Consorcios es equivalente a las cuentas Españolas ante la Merkel. Cuando el bipartidismo funcionaba de forma pendular en territorios pequeños o grandes, las decisiones se tomaban por quienes mandaban, los otros se la envainaban y con resignación, esperaban tiempos mejores. Media España recelaba de la otra media. Ahora, nadie manda y todos quieren hacerlo. Hoy es lunes y los titulares de prensa tienen cuerda para rato en cábalas y pesquisas. Sánchez se echará al monte o a la carretera en la reconquista particular de su partido. Iglesias verá cómo su castillo de tronos se derrumba en la medida que suba el IBEX y crezca la economía y el estado de bienestar. Ciudadanos será comodín y guardián del pacto improvisado, y al igual que UPyD se disolverá en el tiempo. El PSOE se refundará mucho antes de lo que todos esperan, que eso nadie lo dude. Los nacionalistas seguirán siendo, moscas cojoneras.