Creado:

Actualizado:

AVANZA EL invierno en el calendario y la nieve ni está ni se la espera (¿o sí?), las lluvias se hacen de rogar, los colores ocres dominan el paisaje y los árboles desnudos se recortan en cielos elegíacos. Estas pinceladas dibujan un lienzo de bajas temperaturas, de solapas de abrigo subidas y manos enguantadas que anima tanto a perderse por los campos y páramos de esta provincia que planta cara al mal de la despoblación como a dejarse abrazar por la calidez de las salas de exposición capitalinas que viven días de vino y rosas. Coinciden ahora mismo un puñado de muestras que se contonean seductoras ante el público.Casi sin secretos irrumpe la que retrata al artista burgalés Antonio Sanz de la Fuente desde sus inicios en los setenta hasta su última producción, incluida una sugerente colección de esculturas pictóricas. Casi cuarenta años de entrega al arte que escriben un relato sereno, perturbador, agresivo, inquietante, doloroso, juguetón, intimista… El Arco de Santa María y el CAB se reparten esta antológica que, a ritmo del reloj, sigue de cerca los pasos del malogrado autor. En el Centro de Arte Caja de Burgos comparte espacio con el argentino Alejandro Corujeira, otra ventana abierta a la creación actual más allá del terruño tan necesaria para mirarse menos el ombligo.

El glamur habita en el Palacio de los Condestables. Menudo baile de estrellas se ha orquestado allí. Salen a la pista Jaume Plensa y Susana Solano, José Manuel Ballester y Chillida, Miquel Barceló y Paloma Navares, Antonio López e Isabel Quintanilla, Matías Quetglás y Juan Muñoz…

Y si alguien pudiera echar de menos ir ligero de ropa su sitio es la Sala Círculo Central. Allí la señora más castiza se quitará el abrigo de visón para colocarse un vaporoso vestido y el caballero desaflojará la corbata y lucirá palmito con bermudas floreadas. La aventura por los nueve mediterráneos del pintor Pedro Cano se aleja de las vistas de postal para descubrir nuevas urbes. De Cartagena a Patmos, de Venecia a Split, de Mallorca a Alejandría, de Nápoles a Estambul…

Los hogareños están citados en las ciudades invisibles de Mercedes Chico y Bárbara García en la Sala Código UBU, un conjunto de grabados coloristas que sueñan con metrópolis libres de prejuicios, divertidas y ecológicas. Un hilo fino cruza El Parral para coser esta muestra con la última colección de Enrique del Rivero. Sus misteriosos y fantasmagóricos árboles se despiden hoy del Monasterio de San Juan. Después de cobijarse bajo su portentosa sombra, muchos saldrán al campo con otros ojos.