Una decisión crucial
AL BURGOS CF se le ha hecho larga la temporada, aunque los blanquinegros tienen la oportunidad de acabar con una sonrisa. Alcanzar posiciones de Copa del Rey es un objetivo real, pero tendrá su dificultad. La mayor, vencer al Fuenlabrada, que se juega el primer puesto. Sin embargo, el foco no está puesto en la competición, sino en los despachos.
El melón ya se ha abierto y a Félix Sancho no le ha quedado otra que dar un paso adelante. Era un secreto a voces que el presidente del San Pablo pujaría por el Burgos CF a mucho que se empeñara a negarlo. La pelota está ahora en el tejado del Consejo de Administración.
La sensación es que los actuales mandatarios quieren continuar una temporada más. Siguen deshojando la margarita y una vez que Sancho ha salido a la palestra de forma pública parece complicado que puedan justificar que prefieran dejar la entidad en manos de un grupo que nada tenga que ver con Burgos. Si fuera una partida de mus, Sancho es mano.
Si continúan, la intención de los San Millán, Benavente y compañía es rebajar la apuesta de las dos últimas campañas. El presupuesto se resentiría y la parecela dedicada a la formación de la primera plantilla sería inferior.
La situación es compleja y la decisión debe llegar en los próximos días por el bien del club. Por unos motivos u otros el Burgos es un especialista en iniciar sus proyectos más tarde que el resto. Los tiempos son importantes en el mundo del fútbol y, continúen los mismos o llegue sabia nueva, es necesario que cuenten con el margen de maniobra suficiente para llevar a cabo sus planes.
El futuro del Burgos CF está en juego y creo que ya es hora de que la afición pueda disfrutar e ilusionarse de una vez por todas. Es, con mucho, el activo más preciado e importante de la SAD. Lleva muchos años estando a las duras, por lo que la respuesta de la marea blanquinegra puede ser excepcional cuando lleguen las maduras.
Es hora de pensar en ellos. Las acciones estarán en unas manos u otras, aunque el alma del Burgos CF siguen siendo ellos y creo que esta campaña ha quedado claro. Un club no es nada si no tiene detrás una afición que sufra y disfrute con sus andanzas.