CUENTA DE RESULTADOS DE CAJA DE BURGOS / Ejercicio 2009
La reserva para insolvencias sería suficiente aunque la tasa de mora llegara al 7%
El fondo de provisiones suma 365ME desde 2007
R. G. U. / Burgos
«Prudencia» es el sustantivo que ha reemplazado al calificativo de «excelente» con el que su presidente describía en ejercicios anteriores el resultado consolidado de Caja de Burgos durante la habitual presentación de su cuentas anuales.Pasados los años de bonanza económica y siguiendo el mandato de su plan estratégico concebido en vistas de la crisis, el ejercicio 2009 ha estado centrado para Caja de Burgos, desde el punto de vista financiero, en un férreo control del riesgo crediticio para disminuir al máximo sus niveles de concentración y la reducción de la morosidad. En 2009 la tasa de mora subió ligeramente hasta el 3,93 por ciento con un nivel de cobertura de los saldos dudosos. El director general sostiene que la calidad de los préstamos de Caja de Burgos «no es ni peor ni mejor que la del resto del sector».
Por otro lado, para este año 2010, el equipo directivo de Caja de Burgos -coincidiendo con la valoración de otras entidades de implantación regional- considera que el sector vivirá su «peor coyuntura» con los tipos de interés en un «mínimo histórico» estrechando los márgenes de beneficio y sin una recuperación del sector inmobiliario que alivie la carga que supone sobre la morosidad total de las entidades financieras.
Preparados para un repunte
De hecho, el director general de Caja de Burgos, Leoncio García, reveló que la entidad ha hecho un esfuerzo para dotar lo máximo posible el fondo de provisiones para insolvencias -aún a costa de los beneficios- para estar preparado para un eventual repunte de la morosidad de hasta el 7%. Para ello las dotaciones desde 2007 superan los 361 millones de euros, 144ME en el ejercicio 2009, más de la mitad de los cuales se realizan voluntariamente por encima de lo que establece la normativa, según explicó García.
El director general detalló que en los últimos doce meses la Caja ha dado prioridad «a la calidad de la gestión frente al crecimiento»; lo que significa que sus estrategias han estado orientadas «a la contención del gasto», a «fortalecer las reservas» y a «reforzar aún más las provisiones para insolvencias».
Dotaciones y merma del beneficio
El beneficio consolidado de Caja de Burgos fue de 30,2 millones de euros, un 48% menos que el ejercicio anterior. Pese a lo que pueda parecer este dato, el director general defiende su gestión argumentando que «aguantar una crisis como esta», habiendo dotado los citados 361 millones de euros y «seguir en pie, con una cuenta de resultados positiva y con el índice de solvencia mejorando, denota la indudable calidad de esta entidad financiera».
Márgenes
El margen de intereses se redujo en un 17,7% en 2009. Leoncio García califica ese dato como «coyuntural» por el deterioro de la economía español y lo justifica por «el impacto de la morosidad en el rendimiento de la inversión crediticia», por la bajada a un mínimo histórico de los tipos de interés, a las amortizaciones y ventas de instrumentos de deuda y al mantenimiento del volumen de negocio. El margen bruto ha descendido un 20,5% «debido a la reducción de plusvalías en los mercados financieros», de las que sí pudo beneficiarse la Caja en años anteriores y la evolución negativa de algunas sociedades participadas.