Problemas de coordinación municipal provocan el abandono de los accesos
El Ayuntamiento recepcionó la obra en enero, pero al Servicio de Jardines no le consta

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N. VILLAMIL / Burgos
Por fín una explicación al estado de abandono que se aprecia en las inmediaciones de la terminal de Rosa de Lima Manzano. El responsable de acondicionar los jardines de los accesos a la estación de trenes es el Ayuntamiento. Si todavía no se ha molestado en acabar con el barrizal que rodea la entrada a la nueva terminal es porque la obra de urbanización de los accesos no se recepcionó hasta el pasado 15 de enero.
El portavoz municipal y concejal de Fomento, Javier Lacalle, explica que los técnicos municipales exigieron a las empresas encargadas de la urbanización que subsanaran algunas deficiencias. De ahí que, un año después de la inauguración de la estación, los usuarios se encontraran con parcelas anegadas y repletas de escombro y material de obra.
Mientras tanto, el servicio de Parques y Jardines se ha dedicado a acondicionar el entorno de la nueva terminal en los terrenos que ya estaban a disposición de la ciudad. Según los responsables de este servicio, en la actualidad sólo son responsables de acondicionar las jardineras de la mediana de la avenida Príncipes de Asturias y los jardines más próximos al barrio de Gamonal.
Falta de comunicación
El concejal responsable del servicio de Parques y Jardines, Santiago González, ignora que el Ayuntamiento es responsable del mantenimiento de la totalidad del entorno.
Y lo desconoce porque, tal y como aseguró esta semana, el área municipal de Fomento no ha comunicado aún a la de Servicios el visto bueno definitivo a las obras de los accesos a la estación.
«Siempre que se recepciona una obra nos lo comunican, pero eso no se ha producido. El área municipal de Fomento nos lo tendría que haber anunciado, pero aún no tenemos constancia de ello. De hecho, esta semana acaban de comunicarnos la recepción de la obra del Paseo de Atapuerca», aseveró.
Preguntado al respecto, el concejal de Fomento, Javier Lacalle, no daba crédito. «La Concejalía de Servicios debería conocer que ya se ha producido la recepción. Pueden trabajar en esas parcelas cuando quieran», insiste. Que el arreglo de esos terrenos sea o no inminente depende de lo que decida la Sección de Jardines. «Nosotros ahí no tenemos que decir nada. Ellos sabrán lo que tienen que hacer», subraya el concejal de Fomento.
Obras incompletas
La tardanza en completar la urbanización del entorno, que le correspondía al consorcio del desvío, es un prueba más de la improvisación con la que en diciembre de 2008 se inauguró la estación Rosa de Lima Manzano. Esta intervención no sólo estaba incompleta para el día del estreno oficial, sino que debería haberse terminado en el pasado mes de febrero.
Pero la urbanización de los accesos no son el único ejemplo de obras incompletas en este rosario de despropósitos. También el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, dependiente del Ministerio de Fomento, dejó cabos sueltos que se hicieron evidentes en el interior y el exterior del edificio de la terminal pocos días después de su estreno.