CAPITALIDAD CULTURAL EUROPEA
Burgos 2016 fijará como reto una nueva forma de hacer cultura

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M.R. / Burgos
El próximo 12 de julio Burgos presentará su proyecto de candidatura a la capitalidad cultural europea 2016. Un documento que está «prácticamente cerrado» a falta de completar algunos aspectos materiales, según indicó ayer el alcalde, Juan Carlos Aparicio, y que se fundamentará en cuatro aspectos principales que girarán en torno a una «nueva manera de hacer cultura», en palabras de la directora del proyecto, Mary Miller. El primero de ellos, los yacimientos de Atapuerca, espacio de referencia al ser el lugar en el que se han encontrado los restos de homínidos más antiguos de Europa.
La segunda potencialidad de Burgos será la lengua, como lugar donde nació un idioma que hoy hablan en el mundo más de 400 millones de personas. El medio ambiente constituirá otra de las piezas fundamentales, ya que Burgos es una de las zonas españolas con mayor biodiversidad. El cuarto pilar sobre el que sustentará la candidatura será el Camino de Santiago, como centro de los viajes espirituales. Cuatro bases sobre las que depositar cuatro ideas de capital. Por una parte, una ciudad auténtica, en segundo lugar la belleza, con el patrimonio histórico como reclamo, un tercer criterio basado en un 'viaje en busca de la verdad', en la exploración de nuevas materias artísticas y en el descubrimiento de la propia ciudad. La cuarta idea concibe la ciudad como puente, a través del uso del castellano. Las normas europeas que rigen la presentación de candidaturas impiden entrar en detalles sobre las propuestas concretas de cada capital hasta que no se defienda cada propuesta delante del comité de selección el próximo 27 de septiembre, por lo que la directora del proyecto habló de aspectos generales que resumió en el hecho de que la propuesta debe «ser auténtica». Miller defendió la idea de la capitalidad cultural «no es una competición para lograr el galardón a la mejor ciudad o con el patrimonio más rico». Según la directora de la candidatura burgalesa, ganará aquella ciudad que consiga presentar una propuesta que describa de manera sencilla y diferente «cómo sacar lo máximo posible» de esa designación tanto para la ciudad como para el ciudadano.
Al ser la cultura un eje fundamental de la propuesta, el reto principal, por tanto, de esta candidatura es construir un proyecto artístico que trate la «cultura de manera distinta de cómo se hace en otras ciudades». Siguiendo esta línea argumental, Miller explicó que para lograr este reto es necesario «diluir» la frontera que existe entre ciudadano y ciudad, acabar con la idea de que la cultura «es un escenario con espectadores» y conseguir que los ciudadanos participen. La directora puso un ejemplo en el que asemejaba la ciudad con un cuerpo humano, en el que las plazas y las calles sean organismos vivos que sean piezas también de un gran escenario.
Para la directora del proyecto de candidatura, lo «imprescindible» es que se presente una propuesta «auténtica, verdadera», que en sí misma diga algo sobre la ciudad. El alcalde, Juan Carlos Aparicio, explicó que el proyecto de candidatura de Burgos 2016 «nace con vocación de permanencia». Ese largo plazo de esta candidatura se desarrollaría a través de tres fases. Una primera, en 2011, sería la de «redescubrir la ciudad». A partir de ese momento se abriría una segunda fase de transición hasta la llegada del año 2016, que sería la de «reinventar la ciudad». La tercera fase empezaría en el año 2016. A partir de ese momento, «estaríamos en la reedición, el relanzamiento de la ciudad». Esa sostenibilidad, ese esfuerzo que no debe centrarse en un sólo año es otra de las claves de la candidatura que destacó el alcalde. En esta propuesta habrá que situar la cultura «no como una política accesoria sino como una política central.
El alcalde destacó que a falta de un mes para presentar formalmente la candidatura las sensaciones «internas son buenas y las externas también». Recordó que los juicios de valor emitidos en foros técnicos que «la candidatura burgalesa aparecía como un proyecto sólido y solvente da ánimo». Una visión que también han ratificado directores artísticos y técnicos de otras candidaturas, «lo cual nos lleva a pensar que las cosas se están haciendo de una forma razonable».
Respecto a la situación de crisis y su influencia en el proyecto, Aparicio indicó que se ha diseñado en «un marco de crisis, en el que entendemos que se van a mantener las ayudas de la Administración General del Estado como podría haber posibilidad de ayuda de la Comunidad Autónoma, que ha tenido exquisita neutralidad». En todo caso, la propuesta se ha «redimensionado y sigue siendo viable». En cuanto a la participación de la iniciativa privada, el alcalde quiso destacar que el trabajo que se ha realizado hasta ahora ha sido «con mucha eficacia, mucha austeridad y con mucho valor añadido intelectual». En este sentido, el alcalde se mostró optimista respecto a que en 2016 la situación económica sea mejor, lo que pueda motivar «una activación de los patrocinios y las ayudas que hasta ahora no ha sido posible recibir».