El incendio del Treviño fue el año pasado uno de los 34 más importantes de España
El fuego calcinó en el Condado 698 hectáreas, por lo que está en el listado que elabora el Ministerio de Medio Ambiente

-
R. T. / Burgos
La provincia de Burgos sólo registró en 2009 un gran incendio forestal de los 34 que se produjeron en España. Se trata de aquellos cuya superficie afectada es mayor de 500 hectáreas y en ese supuesto está el incidente que tuvo lugar en Condado de Treviño, donde el fuego calcinó 698 hectáreas.
Un año después y según la memoria que elabora el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) que recoge la información facilitada por el Área de Defensa contra Incendios Forestales de las Comunidades Autónomas, la causa provisional de este suceso es «desconocida». La fecha de inicio del incendio en Treviño fue el 22 de julio y estuvo activo durante dos días, cuando el día 24 fue extinguido.
Un incendio que encontró su caldo de cultivo en la ‘explosiva’ mezcla de altas temperaturas, fuertes rachas de viento y campos de cereal recién cosechados. Había alerta por la posible aparición de siniestro forestales y se cumplieron los peores pronósticos. El incidente obligó al desalojo de una veintena de vecinos de Sáseta ante el riesgo de intoxicaciones por el humo y la Guardia Civil evacuó por precaución a vecinos de Pariza, Dodórniz y Albaina.
La virulencia de las llamas, que se desataron en tres puntos diferentes, y las complicadas condiciones meteorológicas con un fuerte viento obligaron a la Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León a declarar el nivel 2 del Infocal en el entorno de los pueblos afectados e incluso fue necesaria la actuación de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El incendio del Condado de Treviño movilizó a más de un centenar de personas así como seis helicópteros, cuatro aviones del Ministerio de Medio Ambiente y un puesto de mando avanzado.
Las cerca de 700 hectáreas calcinadas no son comparables a otros incendios que tuvieron lugar el año pasado en España. Es una superficie ínfima frente a las 7.000 hectáreas que ardieron en el municipio turolense de Aliaga o las 6.500 de Zaragoza. En la Comunidad Autónoma, los incendios más importantes se registraron en Arenas de San Pedro (Ávila) donde el fuego calcinó 3.500 hectáreas y los cuatro que hubo en la provincia de León, con especial importancia en Peranzanes con una superficie quemada de 2.000 hectáreas.
El MARM contabilizó el año pasado en la provincia 970 hectáreas, de las que 743 eran superficie arbolada. Es decir, que la práctica totalidad de lo calcinado en Burgos tuvo lugar en el enclave junto a Álava. Pese a ello, la memoria del Ministerio contabilizó 45 incendios y otros 144 conatos.
España vive, hasta el momento, uno de los veranos menos trágicos de la última década. El avance informativo de Medio Ambiente, entre 1 de enero y 31 de mayo, registró 1.370 incendios en España con una superficie afectada de 12.000 hectáreas. En Burgos, en esas fechas hubo 17 incidentes con fuego, que calcinaron 197 hectáreas (sólo 2,3 fue área arbolada). Bien es cierto que la campaña, que se desarrolla hasta el 30 de octubre, afronta uno de sus puntos álgido en agosto.