Unidad de Corta Estancia, un plan de futuro
El traslado al nuevo hospital permitirá disponer de espacio para ponerla en marcha
L. B. / BurgosEl traslado de la actividad hospitalaria al nuevo centro permitirá al Servicio de Urgencias ganar espacio, requisito imprescindible para seguir mejorando. «Aquí ya no podemos crecer más», afirma el responsable, que reconoce la sintonía existente con la dirección del Complejo Asistencial, «siempre sensible a nuestras necesidades».Así, cuando ocurra, el salto a las instalaciones ahora pendientes de equipamiento propiciará pasar de una decena de camas de observación a 18 y facilitará la puesta en marcha de la Unidad de Corta Estancia, ahora un simple proyecto.«La intención es disponer de camas, cinco o seis, para evitar el ingreso hospitalario convencional de aquellos pacientes que necesiten más de 24 horas de vigilancia, que es el plazo máximo que pueden estar en observación», explica Adolfo Simón, consciente de que requerirá aumentar los recursos humanos de los que disponen en la actualidad. «El concepto será el mismo que el del Servicio de Urgencias, donde no 'existen' horarios, fines de semana o festivos, por lo que el paciente podrá recibir el alta en el momento que se considere oportuno, sin esperas», añade.Atención a domicilioOtra idea en vías de desarrollo es la de estrechar la colaboración con Hospitalización Domiciliaria. «Hay muchos enfermos que podrían ser vigilados en su domicilio. Se trataría de casos que más que cuidados requieran un tratamiento que puedan recibir en casa siempre bajo la tutela de la familia», precisa el coordinador de Urgencias.Por otra parte, en el capítulo de investigación, el servicio trabaja en un estudio «un tanto pionero» que persigue demostrar que es posible detectar la existencia de un traumatismo craneoencefálico a través de un análisis de orina. De confirmarse, «supondría un ahorro de tiempo y de pruebas».