Cuatro muertos ayer en la N-I elevan a siete las víctimas en accidente este verano en Burgos
Cuatro miembros de una familia portuguesa murieron al chocar en Quintapalla contra un camión

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GERARDO GONZÁLEZ / Burgos
Desde que comenzó la operación de tráfico del presente verano, se han registrado siete muertes en accidente de circulación en Burgos, todas ellas en las dos principales vías de comunicación de la comarca de la Bureba: la autopista AP-1 y la nacional I. Ambas concentran la mayor parte del tráfico vacacional que discurre por Burgos y son objeto de una fuerte polémica por su peligrosidad. Tanto que una decena de localidades ribereñas de la nacional se han organizado en una plataforma que protesta por la elevada accidentalidad que registra la N-I.
Las cifras de este verano les están dando la razón.
Desde el 31 de julio hasta ayer han perdido la vida siete personas, tres de ellas menores de edad. La carretera N-I se ha cobrado cuatro nuevas vidas tras un brutal accidente de tráfico en la madrugada del miércoles en Quintanapalla entre un turismo y un camión que ha diezmado a una familia portuguesa que retornaba a su país después de un viaje de vacaciones a Alemania. El accidente se produjo cuando un turismo ocupado por cinco ciudadanos portugueses -de los que cuatro murieron, uno de ellos un niño de 14 años- se cambió de carril y se echó encima de un camión.
De los cinco ocupantes del turismo, un Opel Corsa matrícula 45-57-PF, solo uno sobrevivió con heridas graves al siniestro y permanece ingresado en el Hospital General Yagüe al igual que el conductor del camión de pequeño tonelaje contra el que chocó el turismo, que descansa en su domicilio después de que fue dado de alta a media mañana con una pierna escayolada.
Dormido
Según los datos recogidos en el lugar del suceso, éste se produjo a las seis de la mañana cuando el turismo y el camión colisionaron frontolateralmente en el kilómetro 254. Las causas aún se están investigando pero de la declaración de los testigos ha trascendido que el turismo iba dando bandazos antes de invadir el carril contrario y chocar contra el camión, lo que se interpreta como un signo de que el conductor pudiera haberse dormido al volante.
Tras el violento impacto, el turismo, que circulaba en sentido Burgos, se salió por el margen izquierdo y volcó en la cuneta dejando atrapados a los ocupantes. Al parecer, dos de los fallecidos no hacían uso del cinturón de seguridad cuando se produjo el brutal impacto que lanzó a uno de los ocupantes despedido del vehículo.
El conductor del camión, que circulaba en sentido Miranda, pese a los daños y las heridas logró controlar el vehículo y tras cruzar la carretera quedó encajado en una zona de arbustos sin volcar. Alertados los servicios de emergencias del grave siniestro se desplazaron al lugar una UVI- Móvil y un SVB además de efectivos del Parque de Bomberos de Burgos y Guardia Civil.
La investigación dirá con exactitud las causas del siniestro aunque el primer informe de la Guardia Civil detalla que dos de los pasajeros del turismo fallecidos en el siniestro no llevaban el cinturón y apunta también como posibles causas del accidente la distracción, somnolencia o una velocidad indebida.
La familia portuguesa regresaba de visitar a familiares residentes en Alemania y retornaban a su país. Los cinco ocupantes del vehículo eran naturales de la localidad de Ílhavo, en el distrito de Aveiro, en el centro de Portugal.
Rescate
En el lugar los facultativos solo pudieron certificar el fallecimiento de cuatro personas, identificadas como J.C.D.S.P. de 32 años, F.M.P.P. de 14 años varones y C.A.D.S.P.P. de 27 años y A.D.S. de 59 años ambas mujeres, por lo que procedieron a atender a dos heridos de gravedad. Éstos fueron J.C.J.P., varón de 59 años, único superviviente del turismo y el conductor del camión E.O.C. de 33 años antes de trasladarlos al hospital General Yagüe.
Por su parte los bomberos burgaleses procedieron a la recuperación de las víctimas mortales que quedaron atrapadas entre los restos del turismo. La alta cifra de fallecidos y el punto donde se produjo, en el exterior de la peligrosa curva donde habitualmente se registran los accidentes, llevó al despliegue de un equipo especial de atestados de la Guardia Civil.