El Correo de Burgos

Olairobi y Atapuerca, unidos por el cordón umbilical de la evolución

El Museo de la Evolución recibió ayer a Naini Oleshweel, miembro de la comunidad massai de Tanzania, que ejerció como nexo de unión de dos culturas muy dispares

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

M. ELVIRA / L. BARCO / Burgos

Su llegada se hizo esperar. Ajena a las prisas y a las idas y venidas del mundo occidental, Naini Oleshweel aterrizó en la puerta del Museo de la Evolución Humana (MEH) con la parsimonia que fielmente caracteriza a las personas que, como ella, desconocen la agobiante vida europea.

Naini Oleshweel proviene de la lejana Tanzania, en el corazón de África. Se trata de una joven perteneciente a la comunidad massai  de Olairobi, lugar que hoy miércoles se hermana con la localidad de Atapuerca con el fin de sellar un tratado de intercambio y cooperación en el que también colabora la Fundación Atapuerca.

A raíz de esta simbólica unión que pretende estrechar los lazos con el continente africano, ambas partes han desarrollado un nutrido programa de actividades para acercar la cultura occidental al mundo massai.

El escenario de la primera toma de contacto fue el Museo de la Evolución Humana, donde Naini Oleshweel, en representación de los suyos, se convirtió inevitablemente en el centro de atención de los muchos visitantes que acogió el MEHdurante la tarde de ayer.

Naini no es una joven cualquiera en su Ngorongoro natal. Y es que lidera una asociación de mujeres cuyo objetivo es desarrollar la Casa de la Cultura Massai en Olairibi.

Sus ojos delataban un gran interés por visitar el interior del museo. «Tengo muchas ganas de poder conocer la evolución del hombre europeo ya que una cosa es que te lo cuenten y otra muy diferente es verlo con tus propios ojos», así se expresó la joven tanzana minutos antes de acceder al MEH.

No iba sola. Su visita estuvo guiada en todo momento por Aurora Martín, coordinadora general del MEH, quien le descubrió los secretos y tesoros paleoantropológicos que esconden las paredes del museo del que tanto había oído hablar desde que aterrizó en España. A ellas se unieron el promotor del proyecto MURUNA (Medio Rural y Naturaleza), Benigno Varillas y la concejala de Atapuerca, Raquel Torrientes, entre otras personas vinculadas al hermanamiento. Unión que Naini Oleshweel calificó de muy buena por «el paralelismo que existe entre ambas comunidades -la ataporquense y la massai-, una alianza que hay que mantener en el futuro», apostilló.

Cooperación

Los orígenes de este hermanamiento se remontan al año 2007, cuando tuvo lugar una reunión multicultural en La Granja de San Ildefonso (Segovia),  en la que tomaron parte representantes de la comunidad massai. Precisamente, fueron los africanos quienes más insistieron en desarrollar un proyecto común con España. De esta forma, se redactó una memoria conjunta por medio de la cual desarrollaron un proyecto hispano-massai que se consagra hoy en Atapuerca.

tracking