TRIBUNALES
La Audiencia condena a 31 años de cárcel a la mujer que mató a su madre y a un hijo
El acuerdo alcanzado este martes entre las partes elude la celebración del juicio
BurgosLa Audiencia Provincial ha condenado a María Cristina Ramos Maté, la mujer acusada de matar a su madre y a su hijo de 3 años en la calle Legión Española de la capital en agosto del año pasado, a penas que suman 31 años de prisión. La sentencia es consecuencia del acuerdo alcanzado este martes entre las partes y que evitó la celebración de la vista, tal y como publicaba este periódico.El acuerdo recoge una condena a 13 años de prisión para la acusada por el homicidio de su madre, Teresa Maté, y otra de 18 años por el asesinato de su hijo, Gabriel Pérez. También se fijan dos indemnizaciones. Una de 69.861, 68 euros al padre del hijo fallecido y otra de 17.472, 92 euros para otro hijo de la acusada. Se califica como agravante la vinculación de parentesco, y establece por el delito de homicidio trece años de prisión con accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena, y por el delito de asesinato la pena de dieciocho años de prisión con accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena. Además establece la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad respecto de su hijo menor.La sentencia considera veraz que el día 2 de agosto de 2009, la acusada Cristina Ramos Maté y su madre, Teresa Maté, iniciaron una discusión porque esta última no quería dejarle dinero para que viajara a Vitoria. La progenitora cayó al suelo y su hija se colocó encima de ella, la cogió por el cuello con ambas manos y apretando con fuerza, con intención de poner fin a su vida, le causó la muerte por estrangulación, siendo la causa inmediata de la muerte la asfixia, hechos que sucedieron en presencia de los dos menores de edad.Entonces, Cristina dio de comer a sus hijos y les dejó dormir la siesta en el salón de la vivienda; mientras, bajó a una cabina a hacer una llamada telefónica a su pareja, sin comentarle nada de lo sucedido. Con posterioridad, la ahora condenada llevó a su hijo mayor a casa de su padre.El relato de los hechos recoge que Cristina regresó de nuevo al domicilio familiar, en donde todavía se encontraba el cuerpo de su madre fallecida, y donde había dejado a su hijo menor, de 3 años de edad, y con intención de poner fin a su vida, llenó la bañera de agua, lo despertó y lo sumergió en ella, causándole la muerte por asfixia, siendo la causa inmediata de la muerta la sofocación. Después se trasladó hasta la localidad de Villanueva del Río Ubierna dejó el cuerpo del menor dentro de una bolsa y el de su madre lo arrojó por un barranco en la carretera de acceso a la Cartuja de Miraflores.