SEGURIDAD CIUDADANA
La AUGC exige cámaras para mejorar la seguridad en las oficinas de la Casa Cuartel
La Asociación Unificada de Guardias Civiles considera que las medidas actuales son escasas en unas dependencias ocupadas por distintas unidades tras su reconstrucción

-
/ BurgosLa Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) lamenta la inexistencia de un sistema de vigilancia mediante videocámaras en las oficinas construidas en el recinto del acuartelamiento de la Avenida de Cantabria. Varias unidades de la Guardia Civil abandonaban la sede provisional en el edificio de la antigua Subdelegación del Gobierno a finales de agosto y el 3 de septiembre ocupaban las nuevas dependencias.La Casa Cuartel de la Avenida de Cantabria sufrió graves daños tras el atentado con una furgoneta bomba que ETA hizo explotar en julio de 2009. También las oficinas que albergaban diversos servicios y unidades de la Guardia Civil en la capital registraron serios desperfectos por la explosión de más de 300 kilos de explosivo. Hoy son alrededor de 150 agentes los que tienen su sede operativa en las nuevas oficinas.La AUGC considera que las medidas de seguridad en el acuartelamiento son «escasas». Las fuentes consultadas por este periódico consideran que existen similares carencias a las detectadas antes del atentado. La asociación profesional cree fundamental la instalación «cuanto antes» de un sistema de vigilancia a través de cámaras para garantizar la seguridad de las instalaciones.Esta organización profesional, mayoritaria en el Instituto Armado, ya denunció en sendos informes remitidos al Alto Mando de la Benemérita en Burgos las medidas de seguridad en el edificio de la antigua Subdelegación del Gobierno en Burgos y en el edificio de la calle de Vitoria con la carretera de Logroño que alberga la Comandancia de la Guardia Civil en la capital. En esa documentación aportaban también las medidas de protección que consideraban necesarias para paliar esas carencias.Las oficinas de la Casa Cuartel acogen los Puestos de Burgos y de Villímar, el Seprona, la Policía Judicial, la Unidad de Desactivación de Explosivos (Tedax), el Grupo de Análisis y Tratamiento de la Información (GATI), la 2ª Compañía, la Compañía Plana Mayor y la Unidad de Armamento. Unas unidades en las que se integran un centenar y medio de guardias civiles.«Con los antecedentes y la situación que existen hoy día (tampoco se fían de la tregua anunciada por la banda terrorista) resultan impropio que las medidas de seguridad no se extremen», subrayan desde la AUGC. Responsables de esta asociación profesional inciden en que la prevención es la mejor política aplicable para proteger a los guardias civiles y garantizar la seguridad en las instalaciones.Mientras, prosiguen los trabajos de rehabilitación de la Casa Cuartel, que podría estar terminada a finales de 2011 si las obras mantienen el ritmo actual. Además de modificar la imagen exterior del inmueble, la actuación permitirá reordenar los espacios y ganar superficie útil.Tricio: «La seguridad es la mejor»La Subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, indica que la seguridad en las instalaciones de la Avenida de Cantabria «es la mejor posible» y que del diseño de las medidas adoptadas se encargan asesores profesionales.«Se trata de un tema que está absolutamente profesionalizado y en manos de los técnicos, y yo no puedo más que expresar la voluntad de que ese traslado de la Guardia Civil sea la mejor posible, como no puede ser de otra informa», señala. Tricio reitera que han sido profesionales del sector de la seguridad quienes han decidido las medidas. «Son especialistas en esta materia y a eso me remito» agregaba la representante del Gobierno central en la provincia burgalesa.La Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil mantiene contactos de manera permanente con los técnicos a quienes se ha encargado el diseño de las medidas de seguridad que se implatarán en las instalaciones reconstruidas. «El objetivo es que la seguridad sea la mejor posible», agrega.Tricio subraya que la mejor seguridad «es hablar lo menos posible sobre ella» y que, desde el punto de vista de los responsables en el ámbito político de asuntos con estas características, la seguridad en este tipo de instalaciones de las fuerzas policiales es «una prioridad máxima».