EXPOSICIÓN EN EL ESPOLÓN
Murias presenta sus retratos y figuras cubistas en el Espolón
La muestra del pintor navarro se expone en la sala de Cajacírculo hasta el domingo

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MARTA CASADO / Burgos
Bodegones, figuras y paisajes copan estos días la sala de exposiciones del Paseo del Espolón de Cajacírculo. Se trata de la cita bianual que Isidro López Murias mantiene con Burgos. «Ésta es ya mi quinta exposición en Burgos a donde suelo acudir con mis últimas creaciones cada dos años», afirma el pintor afincado en Navarra.
En estos años su pintura ha mostrado una evolución consciente y vinculada a su dedicación en exclusiva, tras jubilarse como profesor de la Escuela de Artes Aplicadas en Navarra. «Estoy jubilado de la enseñanza pero no de la pintura estoy todo el día en el estudio o pintando y con mis nietos que es otra experiencia interesante», sostiene. De ahí que en los últimos años la pintura figurativa haya copado cada vez más espacio a los retratos y los bodegones. «Dominar la figura es complicado, se necesita mucho tiempo y ahora me estoy dedicando a ello más porque quiero ver cuanto puede dar de sí», asegura.
El estilo también ha ido variando con el paso de los años. «Empecé con una pintura que se encontraba más en los caminos del realismo, del naturalismo». Poco a poco, indagando en sus propias posibilidades, «he ido cambiando hacia un estilo más personal más interpretado». Que se traduce en figuras, bodegones y paisajes que se ubican entre el cubismo y el expresionismo. «En los últimos años estoy trabajando la pintura en el sentido de construcción de planos, lo que lo convierte en una visión un poco cubista pero combinado con mi faceta expresionista». Un camino de retrospección y reflexión en su obra que le lleva a que «la pintura vaya teniendo una expresión más personal, más original», concluye.
El color también ha ido ganando terreno en la pintura de Murias. Procedente de la Escuela de Madrid sus grises eran una constante en sus inicios «después de muchos años trabajando a uno le entran ganas de variar y aprovechar la paleta de colores de la que disponemos y la he ido introduciendo hasta aprovecharlo al máximo», atestigua quien después de visitar Burgos pasará por León y Palencia.
La propuesta expositiva que Murias ha trasladado hasta Burgos es una «recopilación de lo que he hecho en los últimos años aunque procuro hacer una selección». De esta manera en Burgos además de sus peculiares bodegones y retratos también se cuelan algunas visiones especiales de la ciudad como la Catedral de Burgos, la vista de la seo burgalesa desde la calle Fernán González o San Pedro de Cardeña. De la provincia también plasman algunos lugares emblemáticos de Lerma o Frías. Junto a ellos cuadros de Salamanca y figuras. Muchas figuras ya sean estáticas y en retrato o en movimiento todas ellas con líneas muy marcadas para definir un universo singular.