La Asamblea de Caja de Burgos tumba la entrada de Cajasol en Banca Cívica
Arribas se ve forzado a suspender la reunión hasta el jueves a la espera de poder sumar los apoyos necesarios. Hacía falta que diesen su apoyo a la propuesta 81 de los 101 consejeros que asistieron a la Asamblea; 20 votaron no, 8 lo hicieron en blanco y 73 a favor

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R. G. U. / Burgos
La Asamblea de Caja de Burgos, suspendida por las «dudas» de su presidente ayer y vuelta a convocar para el jueves, no ha servido, como estaba previsto, para aprobar el nuevo contrato de integración derivado de la incorporación de Cajasol en Banca Cívica. Sólo ha servido para ganar tiempo.
Tiempo para que los representantes de los trabajadores se reúnan hoy de nuevo con los negociadores nombrados por las cajas para seguir negociando las condiciones laborales de la nueva Banca Cívica. Obviamente en una posición mucho más fuerte que ayer.
Y tiempo para que José María Arribas pueda maniobrar para sumar los pocos apoyos que matemáticamente necesita para que salga adelante la propuesta. Aunque, por otra parte, podría obtener igualmente el visto bueno directamente del Banco de España aunque quede pendiente la aprobación final de la Asamblea de Caja de Burgos.Al menos esa es la opción que barajan fuentes de Cajasol consultadas por este periódico.
En cualquier caso, el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas ha tenido habilidad y cintura para ‘salvar’ el resultado de la Asamblea forzando la suspensión hasta el jueves. Para entonces puede haberse llegado a un acuerdo en la negociación laboral encallada en el firme rechazo de los empleados a transigir con la movilidad geográfica obligatoria que Banca Cívica ha incorporado a sus condiciones laborales tras la llegada de Cajasol; además de ciertas cuestiones salariales más fácilmente superables.
Paralelamente, la suspensión de la Asamblea otorga al presidente de la Caja un plazo para asegurarse que tendrá suficientes votos afirmativos la próxima vez que someta a votación en la Asamblea los términos de la integración a Banca Cívica.
Por primera vez voto secreto
Las matemáticas favorecen a Arribas. De los 120 consejeros de Caja de Burgos acudieron ayer a la Asamblea 101, con lo que la mayoría de 4/5 necesaria para validar la propuesta le obligaba a contar con 81 votos a favor. Tuvo 73. Ocho consejeros votaron en blanco y 20 dijeron no.
La votación fue nominal y secreta, por primera vez en la historia moderna de Caja de Burgos, a petición de los empleados que, presumiblemente, contabilizaron sólo sus propios votos: 20 de un total de 21 asientos que les corresponden en la Asamblea entre los que se eligen directamente entre los empleados más las candidaturas de CCOO y UGT elegidas por los impostores.
De los 19 consejeros ausentes ayer, por tanto, puede depender el resultado final de la votación del jueves. Podrán sumarse sin problema a la Asamblea porque, como explicó ayer Arribas, «normalmente no cerramos la puerta». Esas fueron sus únicas declaraciones tras confirmar que había suspendido la Asamblea porque tenía «dudas» y posponer cualquier otra explicación para la comparecencia tras la sesión del jueves.