La Rueda constata que los jóvenes mantienen roles de género nocivos
Su trabajo con adolescentes de 82 institutos evidencia que siguen vivos estereotipos, «como el mito del amor romántico», que pueden desembocar en violencia machista

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L. B. / Burgos
«Todavía hay lagunas que requieren un cambio de mentalidad». He ahí la cuestión, según Nati Cabello, presidenta de la Asociación para la Defensa de la Mujer La Rueda. Y ese cambio en el conjunto de una sociedad debe iniciarse desde abajo, con aquellos que en un futuro no tan lejano podrán eliminar esas lagunas que en su versión más cruda acaban con la vida de decenas de mujeres cada año a manos de sus parejas. Trece -con dos nuevos casos ayer- en lo que va de 2011 para ser exactos.
La Rueda se ha propuesto desde sus orígenes -hace ya un cuarto de siglo- plantar cara a la discriminación y a la desigualdad por razón de género, germen de lo que Cabello denominó «micromachismos o microviolencias» que se aceptan socialmente. Así lo han detectado especialmente entre los adolescentes. Así de hecho lo evidencian los datos de su memoria de actividades de sensibilización desarrollada en centros educativos de las que se han beneficiado en 2010 hasta 3.600 personas.
Las conclusiones más relevantes o más llamativas son las que se extraen de los cuestionarios contestados por los alumnos de los 82 centros de ESO que han participado en los talleres. La técnica responsable del programa, Laura Pérez, destacó que «se mantienen los tradicionales estereotipos de género nocivos, los que atribuyen a las mujeres cualidades pasivas, tiernas y complacientes y definen a los hombres como valientes, activos y protectores».
Además, en las relaciones de pareja «pervive el mito del amor romántico, ciego, que todo lo puede», precisó Cabello. En ese sentido, Pérez relató que la mayoría de los jóvenes burgaleses cree que «un chico debe proteger a su chica y que los celos son no solo normales sino una prueba de amor, es decir, se consideran algo positivo cuando es evidente que pueden desembocar en violencia de género como se ve en numerosas ocasiones».
Además de talleres en centros de Educación Secundaria, La Rueda llegó a 48 centros de Primaria, 14 Asociaciones de Padres y Madres y una decena de agrupaciones vecinales. A esta actividad hay que sumar dos foros, un curso especializado con 25 participantes, otro de fomento del voluntariado con 20 asistentes y una rueda de hombres contra la violencia machista que congregó a un centenar de personas. «Empezamos este programa hace tres años con tres centros educativos por lo que la evolución es claramente positiva y pone de manifiesto que la sociedad demanda formación para trabajar la igualdad», apostilló Pérez.