El Correo de Burgos

Lacalle ofrece suelo al sector privado para que participe en el proyecto del Burgos Arena

El Ayuntamiento se reunirá con «entidades» especializadas en la construcción de este tipo de recintos para pulsar el interés y realizar el pliego para la ejecución de las obras

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

J. MAIQUES / Burgos

El Ayuntamiento de Burgos tiene asumido que tendrá que ser el que asuma el peso de la construcción del Burgos Arena. No obstante, su principal tarea durante las próximas semanas será intentar seducir al capital privado para que participe de una inversión que se eleva ya hasta los 21,3 millones de euros. Para ello, para mitigar el esfuerzo económico municipal, que en cualquier caso será muy grande, el Consistorio está dispuesto a ofrecer suelo público a quien se encargue de realizar los trabajos. Y por otro lado, quiere poner un valor económico a la explotación de los locales comerciales (1.000 metros cuadrados) con los que contará el recinto multiusos que sustituirá al vetusto coso de El Plantío.

En cualquier caso, ese es sólo el plan inicial ya que, tal y como señaló ayer el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, lo primero que hará el Ayuntamiento será reunirse, durante las próximas semanas, con «entidades» especializadas en la construcción de este tipo de infraestructuras. Y en función de lo que salga de esos encuentros, se «determinará finalmente el pliego para sacar las obras a concurso».

Así las cosas, si los deseos municipales se cumplen, el equipo de Gobierno sólo tendrá que hacer una estimación sobre los porcentajes a repartir en esta fórmula mixta. Y a partir de ahí, añadir las partidas presupuestarias de 2012 y 2013 para dotar de recursos la construcción del multiusos.

Sin embargo, si el Burgos Arena, dada la actual coyuntura económica, no encuentra novias en el sector privado, el Ayuntamiento, muy probablemente, se verá obligado a acudir a una operación de crédito para afrontar el pago de una infraestructura que, por sí sola, ya equivale a la mitad de todas las inversiones que hace el Consistorio a lo largo de un año. Es más, es probable que, incluso si se reparte la inversión, el Ayuntamiento también recurra a las entidades bancarias en busca de un préstamo (en el caso de que la aportación privada sea pequeña).

En este sentido, el alcalde sostuvo, en la presentación del proyecto básico que también se aprobó ayer, que esa «es una de las variables» que manejan en el Ayuntamiento. Eso sí, aún defendiendo que «nosotros barajamos todas las opciones que contempla la ley», al tiempo también añadió que, en principio, la intención municipal «no iría tanto por ahí».

Como parece lógico en una infraestructura diseñada para albergar grandes espectáculos, el Ayuntamiento no vería con malos ojos que la entidad que se encargue de construir el Burgos Arena pueda disponer de unos determinados días al año para celebrar los eventos que considere oportunos. No obstante, y aquí quiso ser muy claro Lacalle, «el control de la gestión y la titularidad la debemos tener los burgaleses para no estar condicionados y poder desarrollar una programación importante».

Y para que no haya dudas sobre si se hará o no se hará (en otras ocasiones los partidos políticos lo han prometido y no se ha hecho) el alcalde sostuvo, como en tantas otras ocasiones, que «el Ayuntamiento llegará hasta donde sea necesario». Y después añadió: «No se va a dejar de hacer porque haya menos aportación privada. Es prioritario, ha sido respaldado en las elecciones y se va a construir», zanjó rotundo.

¿Una discoteca en el Arena?

Una de las peculiaridades con las que se ha diseñado el futuro Burgos Arena es el espacio reservado para establecimientos comerciales o de hostelería, y con el que el Ayuntamiento quiere obtener un rendimiento de la infraestructura (bien sea con la licitación de la construcción, bien con un concurso separado para su explotación).

Así, en la parte del recinto que mira al río Arlanzón se reservará un espacio diáfano de 600 metros cuadrados destinado a este tipo de negocios y que, tal y como confirmaron fuentes municipales en una conversación informal tras la rueda de prensa con los medios, podría acoger una discoteca o cualquier otro tipo de negocio relacionado con el comercio y la hostelería. Una fórmula que funciona con éxito en otras ciudades y que, en principio, no contaría con quejas vecinales.

En cualquier caso, lo cierto es que ese espacio, a su vez, será divisible y podrá acoger más negocios si así lo desean los beneficiarios de la explotación.

Por otro lado, y tal y como ya se anunció en su día, el proyecto también reserva un espacio junto a la zona de corrales para albergar un restaurante. Este tendría una superficie de 400 metros cuadrados, a los que habría que añadir otros 300 de la terraza.Las obras saldrán a concurso en dos mesesEl Ayuntamiento continúa trabajando en el calendario estricto que se marcó en julio del año pasado y ayer, el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, fue algo más preciso sobre los pasos que se darán a lo largo de los próximos meses. Así las cosas, la Junta de Gobierno Local aprobará el próximo jueves el proyecto básico que ayer sacaba adelante la Comisión de Fomento y el viernes 16 se septiembre se llevará al Pleno para que la Corporación municipal lo ratifique. A partir de ahí, las previsiones son que en octubre se apruebe el proyecto de ejecución y que sea a final de ese mismo mes o a principios de noviembre cuando se saque a concurso la contratación de las obras. La adjudicación, añadió el primer edil, se producirá en febrero o marzo del próximo año.  En este sentido, Lacalle confirmó que se quiere tener hechos los deberes lo antes posible, de tal modo que la adjudicataria tenga tiempo de sobra para hacer acopio de material y empezar a trabajar a un ritmo intenso desde el primer día.

Como es sabido, se mantiene la previsión de que las obras comiencen el lunes inmediato al final de la feria taurina de San Pedro de 2012 y se espera que, tras diez meses de obras, el Burgos Arena se pueda inaugurar en junio de 2013. En ese momento, avanzó el alcalde, se estrenará «con un gran espectáculo deportivo o musical».

tracking