Pillaje en las obras de la ronda noroeste
Durante la noche fueron sustraídas las baterías de camiones, retroexcavadoras y otros vehículos, así como cableado y otros daños

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Burgos
De brazos cruzados. Así han empezado la jornada muchos de los obreros que trabajan en la construcción de la ronda noroeste de Burgos, entre Villalonquéjar y Villatoro. El parón forzoso comenzó a las ocho de la mañana en el entronque de la BU-30 con la ronda noroeste, entre Tardajos y Villalbilla, cuando los conductores de la maquinaria de obra pública que se emplea en la obra comprobaron, uno tras otro, que la máquina o el camión no arrancaban. Al levantar el capó unos se encontraron con que faltaba la batería y otros el cableado. Los habían robado.
Además, faltaba algún grupo electrógeno autónomo, de los que se emplean para generar electricidad para la maquinaria de mano y otros equipos.
Los ladrones tuvieron que darse mucha maña para hacerse con ese pesado y lucrativo botín ya que toda la operación se llevó a cabo en una noche. Retroexcavadoras, camiones y otros vehículos fueron forzados, algunos cristales rotos, cables cortados y baterías sustraídas, causando un importante perjuicio económico a las empresas encargadas de la obra y del transporte de materiales de la contrata y un retraso aunque mínimo en la ejecución de la ronda ya que por la tarde la actividad en la obra fue normal.
A resultas del robo, la obra quedó prácticamente paralizada durante unas horas ya que ni las máquinas afectadas ni los obreros cuya labor diaria depende de que funcionen pudieron ponerse a trabajar antes de la una de la tarde de ayer, según ha podido sabes este periódico.