El Correo de Burgos

15 personas han usado el piso de acogida para enfermos de cáncer

Inaugurado en diciembre de 2010, se ofrece a pacientes y familiares de fuera de Burgos que tengan que venir para recibir atención. La estancia media es de 20 días

Burgos

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L. B. / Burgos

En menos de un año el piso de acogida para enfermos de cáncer y familiares ha servido de alojamiento a 15 personas que residen fuera de la capital burgalesa pero que deben acudir al Yagüe o al Divino Valles para recibir atención médica o someterse a tratamiento. Inaugurada oficialmente en diciembre de 2010, la vivienda está gestionada por la Asociación Española contra el Cáncer, que puso en marcha este proyecto con ayuda de la Junta de Castilla y León «para responder a una demanda de los propios pacientes», señaló en aquel momento el responsable de la agrupación provincial, Enrique Plaza.

Con todo, desde la AECC de Burgos reconocen que aún queda trabajo por hacer para informar a todos los enfermos oncológicos que llegan a la ciudad de la existencia de este piso y de la posibilidad de ocuparlo de forma totalmente gratuita.

«La ocupación hasta el momento ronda el 60%, es decir, del total de días disponible hasta la fecha la vivienda se ha utilizado 167», señala la trabajadora social de la entidad, Ainhoa Burgaleta que confía en que la demanda aumente progresivamente. Están incluso preparados para responder ante un exceso de solicitudes. «En ese caso se haría una valoración de la situación económica de los aspirantes y aquellos con menos recursos accederían en primer lugar», explica.

Por el momento, han usado estas instalaciones, ubicadas en el barrio de Vista Alegre, personas llegadas de Miranda y otros municipios del norte de la provincia, también de Soria y, más allá de las fronteras regionales, de La Rioja. Cabe destacar que ha habido también un inquilino llegado de Cádiz que, como parte de los residentes, según los datos facilitados por la AECC, acudió al Servicio de Neurocirugía del Complejo Asistencial burgalés. «Estas suelen ser las estancias más prolongadas», indica Burgaleta.

Otro gran grupo llega para someterse a radioterapia en el acelerador lineal ubicado en el Divino Valles. La estancia media ronda actualmente los 20 días.

El grueso de los usuarios del piso de acogida solicitan una plaza tras recibir información sobre este servicio del personal sanitario que lo atiende. «También nos derivan algún caso delegaciones de la asociación en otras provincias», añade la trabajadora social.

La vivienda tiene cuatro habitaciones dobles, un salón, cocina, dos baños y equipamiento completo. Para acceder es imprescindible acudir en compañía de un familiar o persona cercana que garantice la atención permanente.

Los objetivos que persigue son mejorar la calidad de vida del paciente y de sus familiares, asegurar la cobertura de sus principales necesidades, dotar a la familia de espacios que permitan la intimidad y el desarrollo de un clima de bienestar, mantener, en la medida de lo posible, los hábitos cotidianos de las familias durante el tratamiento y, además, proporcionar recursos de apoyo a los pacientes y a sus familias para afrontar las dificultades.

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