ECONOMÍA
La Cámara renuncia a su sede de Las Tejeras y se conforma sólo con la escuela de negocios
«El planteamiento de Las Tejeras se abandona. No hay financiación», así resumió lo debatido en el Pleno de la Cámara de Comercio de julio uno de los corporativos presente en la sesión

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R. G. U. / BurgosEl Pleno de la Cámara de Comercio aceptó en su última reunión la renuncia parcial de la Junta Directiva al proyecto de la nueva sede cameral en la parcela de Las Tejeras forzado por la situación económica de la entidad, cuya falta de recursos ya obligó a reducir la plantilla en seis empleados. Ahora, es el principal proyecto de su presidente, del que hizo bandera en su última reelección, el que sufre las consecuencias de la debilidad financiera de la entidad cameral y a propuesta de Antonio Méndez Pozo se verá reducido al único de los tres elementos que componían el proyecto que podría autofinanciarse: el Centro de Formación y Servicios Empresariales.Esta parte del proyecto iba a contar con el apoyo de la Universidad de Burgos, según aseguró el presidente cameral, con la idea de fortalecer el tejido empresarial de Burgos y la formación de los nuevos emprendedores. Se contemplaba, además, la creación de un vivero de empresas. Será la única que sobreviva en el faraónico proyecto que pretendía llevar a cabo el presidente de la Cámara visto el presupuesto cameral -menos de tres millones de euros para 2011-, el coste de la sede y la complejidad de los proyectos presentados al concurso de ideas.Hace un año, el presidente de la Cámara de Burgos, aseguraba que «es más necesario que nunca» el proyecto del pabellón ferial y nueva sede cameral tanto para la «sociedad burgalesa» como para la propia Cámara que obtendría con su gestión una fuente de ingresos con la que suplir la reducción que acarreará la decisión «política» de suprimir la obligatoriedad del pago de cuotas por parte de las empresas con la que las Cámaras sufragan un 60% de su presupuesto anual. eFinanciación. «El planteamiento de Las Tejeras se abandona. No hay financiación». Es el resumen de lo debatido en el Pleno de la Cámara de Comercio de julio en el que se zanjó el proyecto de ampliación de la sede, explicado por uno de los corporativos presentes en la reunión, Roberto Dasilva, durante una tertulia en Punto Radio. Sin embargo, el proyecto ya había dado pasos para asegurarse la financiación. En primer lugar para hacer frente al coste económico de la nueva sede, con el centro de formación y el recinto ferial incluido, la Cámara había previsto un desembolso de casi 27 millones de euros. Se habría ahorrado el suelo para la construcción de su edificio emblemático ya que obtuvo de forma gratuita una parcela de 45.317 metros cuadrados gracias a una cesión del Ayuntamiento de Burgos.Además, contaba con financiación de las cajas de ahorro burgalesas (el 40% del total de la obra) y un 10% adicional que se comprometió personalmente a aportar el consejero de Economía de la Junta. Según el protocolo de colaboración, en virtud del cuál Caja de Burgos y Cajacírculo se comprometieron a aportar el 39% del total del presupuesto, las entidades financieras se encargarían de la ejecución material y de la gestión del Recinto Ferial y Centro Integrado de Formación, Negocios y Servicios Complementarios Empresariales, donde colabora la Universidad de Burgos. eEscuela de negocios. La escuela de negocios, que podría llevar el nombre del ex presidente cameral José María Yartu, sí saldrá adelante porque se beneficiaría del fondo creado por el propio Yartu para ir recogiendo aportaciones para el traslado y los activos patrimoniales de la Cámara. Este edificio es la pieza clave del proyecto, en el que confiaba sobremanera Méndez Pozo para asegurar la viabilidad económica de la nueva sede. Y, también, para hacer uso de la parcela antes de que caduque el plazo de cinco años que otorgó el Ayuntamiento de Burgos aprobó la cesión de la parcela en Las Tejeras a la Cámara para sus nuevas instalaciones. Transcurridos esos cinco años se produciría la reversión de la parcela a su propietario, el Ayuntamiento de Burgos que ya había tenido dificultades para hacerse con la totalidad de los terrenos para cederlos a la Cámara y tuvo que compensar con una permuta urbanística a uno de los propietarios anteriores.eVivero de empresas. De igual modo, la Fundación Incyde (Instituto Cameral para la Creación y Desarrollo de la Empresa) concede a Cámara de Comercio 357.000 euros para la creación de un vivero de empresas en el entorno de la nueva sede gracias a un convenio de colaboración firmado hace un año. La cantidad aportada servirá para poner en marcha este vivero junto a una «serie de instalaciones de la Cámara de Comercio», como son la nueva sede, el recinto ferial y un centro de formación. Un enclave que permitirá a los emprendedores «tener a su alrededor a gente con experiencias similares». La Fundación trabaja con fondos europeos de apoyo a los emprendedores, lo que podría permitir llegar hasta un 70% del coste del vivero, en el caso de lograr más ayudas europeas. El 30% restante correría a cargo de la Cámara.El vivero de empresas de la Cámara de Comercio contará con despachos de entre 15 y 30 metros cuadrados, con servicios básicos como los de telefonía, así como de formación, y salas de reuniones para ‘viveristas’, según explicó el director general de Incyde. La Fundación aporta no sólo estos 357.000 euros sino la experiencia acumulada a través de la puesta en funcionamiento de 91 viveros de empresas.eConcurso de ideas fallido y polémico. En vísperas del que debía ser la fecha de inicio de las obras, emplazadas para otoño de 2011, el presidente de la Cámara justificó ante los 42 plenarios el recorte en el proyecto y obtuvo el apoyo del pleno para el tijeretazo que, además de echar por tierra el proyecto de mandato de su presidente, supone el olvido del concurso de ideas para la construcción de un edificio singular para la nueva sede. Tres prestigiosos arquitectos habían desarrollado sus proyectos que fueron expuestos en su momento a los corporativos y que ahora quedarán en un cajón.Precisamente, a raíz de este concurso se originaron las primeras polémicas en torno al proyecto. Primeramente fue el Colegio de Arquitectos de Castilla y León Oeste quien recurrió el pliego de condiciones del ‘Concurso de Proyectos de Arquitectura con intervención de Jurado’ alegando que dado el grado de «concreción de la propuesta», incluso con planos acotados, el trabajo de los arquitectos podría considerarse casi un proyecto básico y, en todo, caso muchas jornadas de trabajo para un «resultado incierto» e «importantes gastos para los finalistas», según reflejó en el recurso el presidente colegial, David Dobarco. En ese sentido, el Colegio de Arquitectos estimó que debería producirse alguna «compensación económica a los finalistas por que trabajo que aportan es plenamente operativo». Este recurso fue rechazado personalmente por el presidente de la Cámara, Antonio Méndez Pozo, aparejador de profesión, en una resolución fechada el 14 de abril de 2010.A raíz de esta resolución de la Cámara y después de comprobar que el concurso de ideas había entrado en vía muerta por las dudas de la institución en llevar adelante el proyecto, el arquitecto Alfredo Payá, uno de los tres finalistas del concurso, reclamó a la Cámara el pago de cierta cantidad como compensación por su trabajo. Rafael de la Hoz renunció a su participación sin reclamar nada y de Peridis nada más se supo.