REUNIÓN DE LA SOCIEDAD NUCLEAR ESPAÑOLA
Nuclenor critica la injerencia del Gobierno en los informes del CSN

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M. R. / Burgos
El presidente de Nuclenor, Javier de Pinedo, aprovechó su intervención en el acto de apertura de la 37 Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española que se celebra en Burgos para volver a cuestionar la decisión del Gobierno de cerrar la central nuclear de Garoña en junio de 2013.
En su opinión, es una «disfunción» que el Consejo de Seguridad Nacional Nuclear (CSN) «no tenga la autoridad última». De hecho, añadió, durante los diez años que duran los permisos de explotación, la relación permanente se produce con este organismo. «Y al final resulta, como ha sido nuestro caso, que el haber cumplido todas las reglas y las indicaciones de este organismo no garantiza el resultado positivo en el proceso de renovación de la actividad». El presidente de Nuclenor ha recordado que el CSN tienen «reconocidas todas las competencias exclusivas» en esta materia, además de ser el regulador más antiguo -funciona desde el año 1980- y «ha demostrado largamente su capacidad «para supervisar más que de manera satisfactoria las instalaciones nucleares de nuestro país».
Recordó el proceso por el que un mes después de que el CSN diera el permiso para prorrogar la actividad de la central durante diez años más, con opción a otros diez más, el Gobierno decide que se cierre la central. El caso está recurrido ante el Supremo después de que la Audiencia Nacional respaldara la decisión adoptada por el Gobierno.
En este sentido, el presidente de Nuclenor habló de la planificación energética y también lo relacionó con el cierre de Garoña al recordar que desde el año 1997 se establece la libertad de instalaciones eléctricas, aunque las centrales están sometidas al cumplimiento de una serie de normas administrativas y de seguridad y respeto del medioambiente. Pero cuando se introducen «actos administrativos singulares», añadió, se crea una «inseguridad jurídica» que el sector no puede asumir. El presidente de Nuclenor cerró su intervención con una mención a todos los que con su «esfuerzo y entusiasmo han hecho posible que la central siga funcionando».
Por su parte, el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, puso de manifiesto la necesidad de apostar por la «reconsideración del cierre» de la central burgalesa porque son «casi 1.000 familias» las que directa o indirectamente dependen de Garoña.
La apertura de la reunión ha contado también con la intervención de la Sociedad Nuclear Española, Lola Morales, quien incidió en la importancia de ofrecer la información más clara posible sobre la energía nuclear y de aprender de lo sucedido en la central japonesa de Fukushima. Por su parte, el vicerrector de Profesorado de la Universidad de Burgos, Alfredo Bol, habló del avance en el conocimiento y su relación con las investigaciones en energía nuclear.
La jornada inaugural de la reunión contó con la apertura de un espacio anexo en el que 25 expositores relacionados con el sector muestran sus productos. La reunión anual, en la que hay 650 personas inscritas, continúa hoy con una sesión centrada en la seguridad nuclear después de Fukushima. Destacará la presencia de Akira Kawano, responsable de Tokyo Electric Power company (Tepco), empresa que gestiona la central japonesa.