Rico pide que el nuevo Gobierno «reconsidere» el cierre de Garoña
El Partido Popular reitera que se trata de una decisión «arbitraria e injusta»
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C. VELASCO / Burgos
En octubre de 2009 el popular Mariano Rajoy visitaba la central nuclear de Santa María de Garoña para demostrar con su presencia la defensa a ultranza de estas instalaciones que, en principio, tienen fecha de cierre, el 6 de julio de 2013. Años después y cuando se van desgranando poco a poco las bases de los programas electorales de cada uno de los candidatos a la Presidencia del Gobierno- Rajoy incluido- desde el Partido Popular en la provincia piden que el nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 20 de noviembre «reconsidere» el cierre de la planta atómica.
Ayer, uno de los senadores por Burgos durante la IX Legislatura, César Rico, manifestó su intención de que, si el informe del Consejo de Seguridad Nuclear lo avala, «se revise la decisión». Según apuntó el también presidente provincial del partido, a pesar de que el CSN habla de seguridad en la central nuclear burgalesa, «el Gobierno central ha ninguneado su papel».
Al respecto, Rico recordó que para los populares su cierre supone «una decisión arbitraria e injusta, aunque no ilegal». Y es que, según sus cálculos, «se echa a la calle a mil personas»; algo que a su juicio significa «demasiado folklore para los tiempos que corren», ironizó el hasta ahora senador por la provincia, que estuvo acompañado por los también senadores del PP, Begoña Contreras y Alfredo González Torres.
Ante esta situación, desde el PP burgalés -que alegó que el programa electoral es algo que elaboran los propios candidatos- solicitaron la prórroga de la planta nuclear hasta 2019 y consideraron «difícil» que se pueda llegar a construir una instalación similar en las inmediaciones de Santa María de Garoña.
En cualquier caso, Rico recalcó que los informes del CSN son fundamentales a la hora de tomar una decisión sobre la vida útil de la central, tanto que aseguró que «si Garoña no es segura, que se cierre ahora».
Precisamente la planta atómica ha sido uno de los temas más tratados por los tres senadores populares por Burgos durante esta legislatura, según la valoración que realizaron una vez disueltas las cámaras. González Torres aprovechó para denunciar el escaso efecto que ha tenido en el entorno más próximo a la central el denominado Plan Reindus, y tampoco olvidó mencionar el desdoblamiento de la N-1 entre Burgos y Miranda.
Asimisimo, González Torres hizo referencia durante su intervención al Centro Penitenciario de Burgos, asunto en el que los senadores burgaleses incidieron en «la adaptación de los puestos de trabajo o en la eliminación de la masificación». Puntos a los que sumó, entre otros, la necesidad de hacer cursos para los empleados, si se tiene en cuenta que más del 40% de los internos son de otras culturas y nacionalidades. Contreras, Rico y González Torres trataron otros temas en la Cámara Alta, entre los que incluyeron las obras en la presa de Castrovido o la financiación del Auditorio y Palacio de Congresos de la capital. Sin embargo, las respuestas recibidas por los senadores a estas demandas «siempre han sido negativas», concluyeron desde el PP.