El Correo de Burgos

TRIBUNALES

Juzgan en Logroño a 12 radicales del Burgos CF por destrozar un bar

El fiscal pide dos años de prisión para cada uno. Los hechos ocurrieron en enero de 2007

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Burgos

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BurgosDoce hinchas radicales del Burgos CF se enfrentan mañana a penas que suponen un total de 24 años de cárcel -dos por cada encausado- por los supuestos daños cometidos en un bar de Logroño. El fiscal pide también que se les imponga multas de doce meses con una cuota diaria de cinco euros o, en el caso de que se impaguen, arrestos sustitutorios.Los hechos que se juzgan este martes en la capital riojana ocurrían el 14 de enero de 2007 cuando los encausados se dirigieron, en compañía de un menor que ya ha sido juzgado, al bar Pichurri armados con botellas, palos de madera, bengalas, spray de diferentes tipos, barras de hierro  y otros objetos contundentes con el ánimo de agredir, perturbar el orden y causar desperfectos, En el local se hallaban aficionados del CD Logróñés -hoy desaparecido-, equipo contra el que se enfrentaba ese día el Burgos CF.Los acusados, según relata el escrito del fiscal, lanzaron bengalas al interior del local, rompieron cristales y otros elementos del local, además de obligar a los clientes a refugiarse como pudieron en el interior. Los daños se tasaron en 3.696 euros a los que hay que sumar otros 127,96 por el coste de la intervención de los bomberos.La Policía intervino a los encausados, tras su detención, veinte palos de madera de ochenta centímetros de longitud, cinco casquillos de bengala, dos barras de hierro macizo, un trozo de cable de alta tensión de cincuenta centímetros de largo, cinco cascos de cerveza, varios sprays de defensa y paralizantes y un puño americano. El fiscal fundamenta su acusación en que los encausados cometieron un delito de desórdenes públicos, del artículo 557 del Código Penal, y un delito de daños intencionados, del artículo 263 el mismo Código.Las doce personas que se juzgan mañana tenían en la fecha en que ocurrieron los hechos entre 20 y 30 años. La mayoría no presentaba antecedentes penales. Dos de los acusados son extranjeros, uno argentino y otro colombiano. Este último se encontraba cuando los hechos ocurrieron en situación irregular en España.

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