AURORA MARTÍN Coordinadora general del MEH
«Las exposiciones temporales mantienen vivo el museo»

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MARTA CASADO / Burgos
Durante el último año ha estado más vinculada que nunca a Atapuerca y la evolución humana que se cuenta en el Museo que coordina. Aurora Martín ha pasado del contacto directo con el sedimento de la sierra burgalesa a intentar mostrar de la forma más didáctica posible el contenido que la sierra y la evolución human ofrece. La descubridora del primer diente de Antecessor a finales de los 90, hace balance de su parte profesional, la gestión museística de una instalación de referencia como el MEH.
Pregunta.- Los datos de visitantes al MEH en su primer año rozaron las 300.000 personas y en los dos meses de verano se han superado las 62.000 entradas. ¿Están contentos con los resultados?
Respuesta.- El número de visitantes es bueno desde luego pero es cuantitativo. Yo tendería a pensar más en la calidad de la visita. Y para mejorarlo realizamos encuestas entre los visitantes donde recogemos las sugerencias y quejas de la instalación. Es satisfactorio que la valoración del museo es de alta a altísima pero no es suficiente. Tenemos que tender a una actuación de excelencia y la calidad máxima es una obligación para nosotros.
P.- ¿Se tienen en cuenta esas apreciaciones?
R.- Estos datos nos permiten saber por donde les gustaría que cambiaran las cosas. Las sugerencias hay que digerirlas, adecuarlas a nuestros proyectos y nuestra línea de actuación y asumirlas.
P.- ¿Qué valoran positivamente?
R.- Podemos decir que la gente se va sorprendida tanto por el edificio como por el montaje expositivo. Y se van encantados por poder ver los fósiles originales de Atapuerca que son una atracción fundamental que entiendo y comprendo. Pero también están satisfechos por la idea espacial porque aunque haya mucha gente no se siente agobiados ni perdidos.
P.- ¿Qué sugerencias se han planteado y asumido?
R.- El contenido de la exposición es denso y está hecho para que cada uno lo visite en función de sus concocimientos de forma libre y autónoma. Pero es cierto que en algunos puntos se necesitaba más explicación o asesoramiento y para ello hemos puesto en marcha las microexplicaciones este verano que han sido un éxito y continuarán en el futuro. Hemos facilitado la accesibilidad en las áreas de fósiles originales que es donde más conflicto se puede presentar en caso de muchas visitas y se han hecho mejoras para facilitar el acceso y evitar aglomeraciones.
P.- Aun así ¿cómo se gestiona una entrada media diaria de 1.000 personas en el museo?
R.- Este verano ha sido más fácil que el anterior cuando abrimos. Primero porque nosotros mismos tenemos un camino rodado y el personal de recepcionistas y monitores está más avezado. Además este año hemos reforzado el equipo de monitores con licenciados en prácticas de Turismo, Geografía, Historia, Biología y Eduación Primaria que nos han ayudado mucho en la tarea de recibir y dirigido a los visitantes.
P.- ¿Cómo están funcionando las actividades paralelas que se organizan desde el museo?
R.- Suelen tener un muy buen resultado. Los talleres de familia han sido un éxito rotundo en verano y las actividades al aire libre también han tenido una buena aceptación por parte del público. De hecho muchas actividades de senderismo que hemos desarrollado para dar a conocer el Sistema Atapuerca, el Camino de Santiago o los humedales y la vegetación de la zona han tenido mucha demanda. De hecho hay gente que ha venido ex profeso de Madrid y Bilbao solo para esta actividad. Nos hicieron una visita y el folleto vieron el programa de actividades les gustó y se programaron para venir y asistir.
P.- ¿Están satisfechos con las exposiciones temporales que este verano han sido dos?
R.- Pues sí porque son la herramienta para mantener vivo el museo y fidelizar al visitante. En este caso al ser verano es difícil saber cuáles han sido visitas exprofeso y cuáles se han acompañdo de la visita al resto del museo. Pero si alguien ha estado dos o tres horas en el museo y sigue en La Joya del Silo significa que todo el contenido tiene su atractivo.
P.- ¿Se plantean que estas exposiciones temporales, a excepción de Siega Verde que no es de producción propia, puedan verse en otros lugares?
R.- Estamos en un momento de vacas flacas y cerrar contratos no es fácil. En principio por ejemplo sabemos que la exposición sobre la Dieta que nos hizo humanos irá a Valladolid, al Museo de la Ciencia. Es algo que está prácticamente cerrado. Queríamos llevarla a más sitios pero de momento no se han cerrado más fechas. Esta fórmula no trata de sacar provecho económico pero sí es una posibilidad de sacar una rentabilidad cultural y promocional de la inversión realizada.
P.- Esta itinerancia ¿es común para todos los trabajos expositivos del MEH?
R.- En prinicpio sí, de hecho todos los montajes son modulables para facilitar su instalación.
P.- El programa de Amigos del Museo ha funcionado muy bien, ¿las empresas amigas han llegado también?
P.- Estamos trabajándolo pero no es fácil en este momento en el que incluso los grandes museos pierden a importantes empresas. Pero hay que seguir y encontrar a aquella gente que crea mucho en el proyecto. En esto yo hablo mucho de la fe. Nosotros tuvimos mucha fé en Atapuerca y aquí estamos.