Prosame aspira a la gestión de la residencia para enfermos mentales
La Asociación pide a la Junta que valorar su experiencia para el centro de Las Huelgas

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J. MAIQUES / Burgos
Más tarde o más temprano, la residencia para enfermos mentales de Las Huelgas necesitará que alguien la gestione y la Asociación Pro-Salud Mental Burgos (Prosame) está impaciente por conocer el pliego del concurso para su explotación. Fundamentalmente porque, tal y como señaló ayer la trabajadora social y coordinadora del colectivo, Ana de Juan, «la gestión de la dotación es algo que nosotros nos hemos planteado como uno de los objetivos de este año».
De este modo, y aunque son conscientes de que «optaremos a la gestión en igualdad de condiciones que cualquier otra empresa», De Juan defendió que, a su entender, «la Junta de Castilla y León debe tener en cuenta todo el recorrido y la experiencia de la Asociación Prosame a la hora de desarrollar y de poder intervenir en este tipo de recurso. Creemos que es algo que podemos hacer bien y sabemos que tenemos una andadura que la administración regional tiene que valorar».
En cualquier caso, lo cierto es que aún habrá que esperar para conocer quién se encarga de la explotación, ya que todavía no se conoce el pliego de condiciones para optar a la gestión del centro. Un edificio cuyas obras concluyeron a finales del año pasado y que en el mes de marzo ya contaba con el equipamiento en su interior.
A pesar de que «en principio había una previsión de apertura para diciembre, que parece que se puede alargar», según intuye la coordinadora, no parece que eso sea una gran preocupación. Entre otras cosas, porque «la urgencias a veces traen problemas. Es importante que las cosas se hagan bien y que se cuantifiquen todos los gastos para que luego no haya problemas. Si tiene que ser en febrero, que sea en febrero», señaló.
Y es que, De Juan destacó que el centro «va a dar respuesta a muchas situaciones que ahora mismo están dentro de la Unidad de Rehabilitación», y que gracias a esta dotación va a permitir «descongestionarlo». Así, explicó, «el paso siguiente es una estancia residencial, no definitiva, que va a dar respuesta a muchas situaciones individuales que ahora mismo están con dificultades en el ámbito familiar».
El edificio, promovido por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, supera los 2,7 millones de euros de inversión y contará con 40 plazas distribuidas en módulos de entre seis y ocho personas. Los beneficiarios serán personas de entre 18 y 64 años, con una discapacidad por enfermedad mental grave, prolongada y estabilizada y con un grado de minusvalía superior al 33%. Además, deben carecer de familia o que ésta no pueda atenderles.