El Consistorio pretende extender los contratos electrónicos a todas sus áreas
El área de Modernización Administrativa que dirige Eduardo Villanueva contratará a un técnico que se encargará de aplicar este sistema que reduce costes y tiempos
C. VELASCO / Burgos
El área de Modernización Administrativa del Ayuntamiento de Burgos será una de las secciones municipales que más impulso sufran durante este mandato. Al menos la idea del actual equipo de Gobierno cuando concurrió a las elecciones del mes de mayo era «mejorar la calidad y la eficiencia de los servicios públicos» a través de una simplificación de los procedimientos administrativos. De ahí que el concejal encargado del área, Eduardo Villanueva, se haya propuesto extender el sistema de contratación electrónica -ahora aplicado a Medio Ambiente y Policía y Bomberos- a todas las áreas.
«Se generalizará el uso de herramientas telemáticas y se mejorarán los servicios de información y los canales de participación, todo ello dentro de las posibilidades que la legislación establece», rezaba el texto del programa electoral. Dicho y, poco a poco, hecho.
Desde el mes de junio y según los datos aportados por Villanueva, ya se han tramitado cerca de 200 contratos electrónicos. Una cifra que demuestra que el sistema «tiene éxito». El edil popular reconoce que la idea de la contratación electrónica se ha desarrollado durante los últimos años aunque en este mandato «ha llegado la hora de pasar de la teoría a la producción para poder implementarlo poco a poco en todas las áreas».
El ahora vicealcalde de Burgos, Ángel Ibáñez, y durante ocho años concejal de Hacienda del Consistorio, expresaba hace ya dos años que la contratación electrónica (denominada e-contratación) sería posible antes de concluir 2009, lo que convertía al Consistorio burgalés en el primero de toda la región en poner en marcha este innovador sistema. Sin embargo, aún habrá que esperar a que este sistema se aplique a todas las áreas de la Administración local.
El siguiente paso que se va a dar desde Modernización es la contratación de una persona que se encargue de su aplicación. Un contrato que se realizará a través de la ayudas que concede el ECYL y que servirá para que un técnico capitanee el proyecto y que lo haga «con visión de paraguas», puntualiza Villanueva, quien explica que durante estos últimos años no se había podido realizar un impulso definitivo por falta de «una buena estructura técnica»..
El también concejal de Nuevas Tecnologías subraya que este sistema permitirá acortar los plazos, de manera que si antes el proceso «duraba hasta dos semanas» ahora se pueda realizar en prácticamente dos días. «Al final los expedientes ahora pueden viajar por la red en tiempo real de modo que cuando reciben el visto bueno de una persona pasa directamente a la siguiente», señala. Como consecuencia de la rapidez de movimientos en este proceso administrativo se consigue obtener además un recorte en los gastos. «La Administración se pone a la altura que demandan los ciudadanos y evita que los burgaleses hagan largas colas. Al final, esto también implica un ahorro de dinero al contribuyente, y es que, la simplificación de los trámites permite economizar recursos», relata el concejal de Modernización Administrativa del Consistorio.