La ONCE gana en Burgos un 10% de afiliados en cuatro años
El envejecimiento de la población propicia este incremento. La edad media de los socios es de 63 años
L. B. / Burgos
Las solicitudes no paran de llegar. Lo apuntaba el representante regional de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) en Castilla y León, Miguel Díez, en una visita reciente aL Ayuntamiento, y los datos que maneja la presidenta de la delegación burgalesa, Raquel Pérez, lo confirman. El número de afiliados crece y con él, la edad media de los socios.
Y es que el envejecimiento de la población está detrás de este incremento que en la provincia se concreta en un 10% en los últimos cuatro años. Actualmente la ONCE tiene 410 afiliados en Burgos. «Ahora vivimos más años y como consecuencia lógica de la edad aparecen ciertas patologías visuales que propician este interés», explica Pérez, que asegura que en gran medida los nuevos socios buscan «ayuda para mantener en la medida de las posibilidades su rutina cotidiana, para adaptarla a su nueva situación». La edad media actual de los afiliados a la ONCE en Burgos supera los 63 años y se reparten por igual entre la capital y el resto de la provincia. «Afortunadamente cada vez son menos los jóvenes con discapacidad visual que llegan a nuestra organización, eso significa que las sufren menos», precisa Pérez.
Entre los proyectos que tiene entre manos la delegación burgalesa la propia presidenta destaca el de seguir velando por la accesibilidad en las calles y en los edificios públicos. Eso sí, reconoce que la ciudad de hoy ha mejorado mucho «y nada tiene que ver con la de hace diez años». Tanto es así que, salvo detalles puntuales que puedan surgir a partir de una obra concreta, por ejemplo, Burgos es tan accesible para una persona ciega «como para cualquier otro ciudadano». No obstante, Pérez asegura que el contacto con las instituciones es permanente para garantizar que esta situación se mantenga.
Además de prestar servicios de carácter social, la ONCE tiene en la provincia una plantilla de 80 vendedores de cupones en su división empresarial. Estos empleados pueden ser afiliados con problemas de visión o bien personas con una discapacidad de otra naturaleza.
La crisis también amenaza este sector. De hecho, Pérez detalla que en 2010 las ventas cayeron en todo el país un 6%. No obstante, en lo que va de año se mantienen. Con eso se conforman. «Somos parte de la sociedad y estas situaciones nos afectan de igual manera», apostilla. Con todo, en su visita a Burgos, el representante regional de ONCE apeló al carácter solidario de estos productos para estimular la respuesta de la población.